domingo, 16 de enero de 2011

EPIFENÓMENOS DE LA MISIÓN CONTINENTAL EN LA DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA

La Gran Misión Continental a la que nos han llamado los Obispos de América Latina y del Caribe, en la Conferencia de Aparecida, no es otra cosa que ese compromiso personal o en comunidad, para llevar la Buena Nueva del Evangelio a todos los rincones del continente.
Desde que nuestros obispos se reunieron en Aparecida, Brasil, para elaborar el documento: "Discípulos y misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos en Él tengan vida", habiendo sido inaugurada dicha Vta. conferencia del episcopado latinoamericano y del Caribe por S.S. Benedicto XVI, en ese trascendental documento se ha abordado una infinidad de temas de vital importancia para nuestra Iglesia, y se hizo un especial énfasis en la necesidad de insertar a todo cristiano en un proceso misionero de cinco etapas, a comenzar desde el encuentro (o reencuentro) con Jesucristo viviente, y a concluir (y reempezar) con una necesidad personal, la de aquel y aquélla que ha descubierto ese grande Amor, para compartirlo con los demás. Esto es la evangelización. La fe se fortalece dándola.

A partir de ese documento y buscando ser una herramienta que facilitara la lectura y la compresión del documento de Aparecida, es que surgió Misión Aparecida, y por ello proponemos: ¡Manos a la obra!, una invitación para unirse a la Gran Misión Continental que no es otra cosa que ese compromiso personal o en comunidad, para llevar la Buena Nueva del Evangelio a todos los rincones del continente y principalmente a nuestras familias, comunidades y lugares de trabajo.

Desde ese momento hasta la fecha, se han unido a esta iniciativa 650 apostolados y 1400 misioneros, más de 2000 apóstoles de Jesucristo que como Misioneros de la Gran Misión Continental están aprovechando la oportunidad de contactar a otros discípulos para compartir testimonios, aprovechar experiencias y emprender nuevos proyectos en conjunto.

Sin embargo, creemos que el mensaje de Aparecida tiene que llegar a muchas más personas que estén decididas a pacíficamente defender su fe y trabajar por la Iglesia y por la sociedad civil (evangelización y civilización van juntas); es por ello, que nuevamente proponemos la reflexión acerca de la Misión en el documento de Aparecida, y la diócesis de Zárate-Campana ha pedido que desde allí se creen, renueven o regeneren los grupos misioneros, en especial los de jóvenes, a los fines de incorporarlos al apostolado laical misionero.

Recordemos que en el discurso de Su Santidad a los Cardenales, Arzobispos y Prelados afirmó: “(...) los cristianos en América Latina, y con ellos los de todo el mundo, están llamados ante todo a ser cada vez más "discípulos de Jesucristo".

Con este espíritu, y tal como se viene realizando ya hace varios años, durante el tiempo de verano, se intensifica la actividad misionera en la Diócesis, en especial de los grupos de jóvenes. Durante el mes de enero numerosos jóvenes de distintas comunidades han realizado experiencias de misión en distintos puntos de nuestra Iglesia particular.

De tal modo, el recientemente creado grupo de jóvenes “Natividad Joven” de la iglesia co-catedral de la Natividad del Señor de Belén, de Escobar, misionó el Barrio llamado “Río Lujan” perteneciente a la jurisdicción parroquial de San Luis Gonzaga de Manzanares-Fátima (Pilar). La misión tuvo lugar entre los días 3 al 10 de enero, bajo el lema “Cristo, la alegría de nuestra vida”. Participaron de ella en torno a veinte jóvenes provenientes tanto de la comunidad parroquial de la Natividad como del Colegio Santa María de la misma localidad, con el que se va logrando una inserción del mismo en la vida pastoral. La coordinación del joven equipo misionero la tuvo a cargo el Pbro. Mauricio Aracena, quien permaneció con ellos y realizó la celebración cotidiana de la Santa Misa por las distintas intenciones de la feligresía del barrio mencionado, así como la celebración de unción de enfermos y 16 bautismos, con oportunidad de la clausura la misión. Fue importante la participación de niños y jóvenes del barrio, la visita de las casas de familia, y la participación de laicos adultos de la parroquia de San Luis Gonzaga (de la zona de Manzanares y fátima, en el partido de Pilar) y de la Natividad del Señor (de Escobar).
Es de destacar también la visita de nuestro obispo Mons. Oscar Sarlinga, quien escuchó la experiencia contada de todos y cada uno de los misioneros, y asimismo de Mons. Marcelo Monteagudo, oportunidad en la cual pudieron compartir dicha experiencia con la con la gente del lugar. El obispo Mons. Oscar hizo mención de los ejes de comunión y misionariedad de nuestro Plan Pastoral, animó a los jóvenes a seguir intensificando la actitud misionera y fundamentalmente realizó una catequesis sobre la pertenencia a la Iglesia y que la misión es fruto de ella. Ratificó también en esa oportunidad que es la fe la que ha de movernos, la fe de la Iglesia que se hace personal, que se hace "fe vivida" en el Amor, para extender el Reino de Dios, sus virtudes y valores.
Es la primera experiencia misionera de este grupo en ese lugar con la intención de proyectarla a lo largo de tres años. Durante los días de la misión los jóvenes visitaban por la mañana las casas del barrio habiendo llegado a visitar unas 33 manzanas y un total de 426 familias quienes recibieron con gran alegría la visita de los misioneros y sobre todo pidieron que se le diera continuación.

Por su parte también el Grupo Misionero del Movimiento “Santa María de la Estrella” (STAME) acudió a realizar un gesto misionero en uno de los barrios de la circunscripción parroquial de Nuestra Señora del Carmen de la ciudad de Zárate, llamado “Fátima” (en razón de contar con la iglesia de Nuestra Señora de Fátima, en las inmediaciones del Hogar de la Paz y la Alegría, de las Hnas. Misioneras de la Caridad). Fueron numerosos los jóvenes (en torno a 60) quienes participaron de esa experiencia que se desarrolló durante los últimos días de diciembre hasta el 7 de enero. El centro de las actividades que realizaron fue la mencionada Vicaría Nuestra Señora de Fátima, en la zona del bajo de la ciudad. Estuvieron acompañados por el P. Jorge Ritacco, quien es el asesor de dicho Movimiento, y por los sacerdotes de la comunidad y el grupo juvenil de la parroquia, y asimismo recibieron la visita del obispo Mons. Oscar Sarlinga y de Mons. Galuppo, vicario general.

Por su parte, en la ciudad de Belén de Escobar, en la jurisdicción de la parroquia de la Natividad, se ha realizado la "misión joven" en el barrio llamado “Philips” (cerca de la capilla de Santa Clara) los jóvenes de las dos parroquias de Santiago Apóstol y Nuestra Señora de Luján, de Baradero, en número cercano a 15, los cuales recorren las calles del barrio que circunda el cementerio local. Como se ha hecho alusión, la comunidad católica del lugar se congrega en la capilla de Santa Clara, lugar que fue el centro de la misión y de las actividades que se realizan. Junto con ellos está el P. Fernando Fusari, administrador parroquial de la pquia. Ntra. Sra. de Luján de Baradero. 

En lo referente a los grupos de adolescentes y jóvenes mayores de la parroquia Catedral de Santa Florentina, llevaron a cabo una misión en Villa Lía, partido de San Antonio de Areco (y jurisdicción de la parroquia de San Antonio de Padua), desde el lunes 3 de enero hasta el domingo 9 de enero. El lema fue “Ámense como Yo los he amado”. Durante estos días unos cincuenta jóvenes, acompañados por el Padre Agustín Villa, realizaron distintas actividades apostólicas.  Se alojaron en las instalaciones de la Escuela N° 13 y en los salones pertenecientes a la Capilla San José. Por  la mañana, se visitaron las casas, se informaba sobre las actividades en la Capilla, la posibilidad de recibir los sacramentos. Por la tarde, un grupo de misioneros se encargaban de trabajar con niños. Los jóvenes visitaron también el Hogar de Ancianos de la Unidad Sanitaria donde viven alrededor de veinte abuelos. Se misionó además la zona rural, donde guiados por miembros de la comunidad de la Capilla y acompañados por el sacerdote se bendijeron  casas.
Todas estas experiencias misioneras han tenido una respuesta muy favorable por parte de la gente de lugar que los recibía. Es de destacar que los días en que fueron realizadas padecieron de un clima particularmente tórrido, inusual incluso en estos tiempos de verano en estas regiones de la Argentina, y que gran parte de los jóvenes (y también de los adultos) que participaron de ellas eran gente que lo hacía por primera vez, o bien en todo caso por vez segunda. Fueron muy intensas las actividades con los niños y los numerosos sacramentos que se realizaron en ellas. La alegría ha sido reciproca tanto de las personas que fueron visitadas en sus casas o convocadas a los centros de misión al ver el rostro de una Iglesia joven con muchas entusiasmo y ganas de compartir la fe, como de los misioneros que han vivido una fuerte experiencia eclesial y de comunión con Jesucristo.



 El OBISPO LLAMA A LA MISIÓN JOVEN "DESDE EL DISCIPULADO"

Conforme al compromiso adquirido en el penúltimo encuentro diocesano de catequistas ("ser discípulo es un don destinado a crecer"), el Obispo ha pedido a los misioneros jovenes que prosigan renovadamente en el mes de febrero, y auguró que de allí surjan también vocaciones subespecíficas dentro de la Iglesia, como por ejemplo a ser catequista. Recordando su mensaje del 22 de agosto de 2009, dijo que la catequesis ha de ser vista en el proyecto pastoral diocesano y el trabajo de comunión orgánica con las otras pastorales (con aplicación concreta en las parroquias y colegios), y asimismo, en lo concerniente principalmente a la Catequesis e iniciación cristiana, ésta ha de ser vista a la luz del Documento de Aparecida, el cual, de los últimos tiempos, es el Documento por excelencia de la Misión; esto es, la catequesis asumida como misión, juntos en nuestro caminar, para que nuestro pueblo, en Cristo, tenga vida.
Es la razón por la que repropuso también nuestro recuerdo y renovado empeño en asumir renovadamente la misión continental, ante el «Tríptico de Aparecida» como catequistas del Pueblo de Dios, puesto que "la Gran Misión Continental -afirmó-, para la cual la Conferencia Episcopal Argentina ha dejado a las distintas diócesis el «acto inicial» ha tenido su lanzamiento en la diócesis de Zárate-Campana el día 9 de mayo, con oportunidad del término de la misión en Escobar, la celebración de las Fiestas Patronales diocesanas (por el 8 de mayo, día de la Virgen de Luján) y la consagración de la diócesis al Sagrado Corazón de Jesús, en la iglesia co-catedral de la Natividad del Señor, de Belén de Escobar". Es tiempo, mencionó Mons. Sarlinga de "profundizar sobre la misionariedad en la «catequesis» como aspecto principal, tanto desde la «dimensión misionera de toda la pastoral» como de los «gestos concretos de misión»".

Otros grupos de "misión joven" acompañados por adultos misionarán en distintos lugares de la diócesis durante febrero.

viernes, 14 de enero de 2011

DURANTE ENERO Y FEBRERO PROSIGUE EL ESPÍRITU DE LA “MISIÓN JOVEN” EN LA DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA







La «Misión Joven» diocesana, se encuentra en el contexto de nuestra opción por la comunión y la misionariedad, que han quedado plasmados en nuestro «Plan Pastoral diocesano», el cual, en la INTRODUCCIÓN, I: «ORIENTACIÓN FUNDAMENTAL del PLAN» nos habla en primer lugar de la dimensión «discipular» a la que nos llama el Documento de Aparecida, a saber:
“En este sentido, dicho Documento de Aparecida nos lleva a ver en dicha pastoral orgánica una dimensión discipular: “Una dimensión constitutiva del acontecimiento cristiano es la pertenencia a una comunidad concreta, en la que podamos vivir una experiencia permanente de discipulado y comunión con los sucesores de los Apóstoles y con el Papa”.
La «conversión a Jesucristo» es fundamental para redescubrir el sentido de la misión; por esta causa sigue diciéndonos nuestro «Plan»:
“A los fines de asegurar la vitalidad de esta pastoral ordinaria y orgánica sobre todo hemos de retomar con energía el proceso de la reforma y conversión de nuestras parroquias, procurando su renovación en profundidad y en ámbito evangelizador, aprovechando la totalidad de sus potencialidades pastorales para llegar efectivamente a cuantos le están encomendados, asumiendo de modo decidido y convencido un «estado permanente de misión», en primer lugar dentro de su propio territorio”.
Por supuesto, tenemos una historia, y la vocación por la dimensión misionera de toda la pastoral hemos venido trabajándola en las distintas instancias de nuestra Iglesia local desde hace más de tres años. En nuestro «Plan Pastoral» (en el capítulo I: «EL CAMINO PASTORAL RECORRIDO NOS ORIENTA, Y NOS ALLANA EL CAMINO POR RECORRER»), en el n. 2, se nos brindan «Orientaciones programáticas efectivamente realizadas y re-asumidas en este Plan Pastoral», entre las cuales las siguientes:
-La Misión como una necesidad permanente y una actitud necesaria para la evangelización de nuestra diócesis.
-El impulso de la Pastoral de Juventud y Pastoral Vocacional
-El apoyo a los Movimientos eclesiales en la diócesis y a su integración en la Pastoral orgánica.
Asimismo, en el capítulo I, n. 7, cuando se habla de la profundización en la dimensión evangelizadora de toda la Pastoral, se nos recuerda a todos que “(…) el Proyecto pastoral debe profundizarse aún más al considerar el aspecto evangelizador, el objetivo de lograr una DIÓCESIS MISIONERA. También en ese sentido, el «camino recorrido», o la misma realidad eclesial vivida, tiene mucho para proponernos.
Ya se había reflexionado sobre la necesidad de la misión entendida en primer lugar hacia dentro de la misma comunidad diocesana. Ése es el sentido del llamado “estado de misión”.
En el Mensaje que nos dirigió nuestro Obispo con motivo de la apertura del «Año Paulino Jubilar» nos decía nuestro Pastor:
“Este tiempo de gracia es ocasión propicia también para que reflexionemos en la relación esencial entre justicia y caridad, virtudes inseparables, tema al cual el Papa le ha dedicado una especial consideración en la segunda parte de su Encíclica «Deus Caritas est». No existe caridad sin justicia. Al mismo tiempo, el cristiano está llamado a buscar siempre la justicia, llevando dentro de sí el impulso superador que proviene del Amor, que supone la justicia y la trasciende. Reaprender a ser justos, a compartir, a crear condiciones de justicia y paz, implica abrir el corazón a Dios y a los hermanos. Que sea éste un tiempo en que podamos ver cómo la fe abre puertas extraordinarias al trabajo por un orden justo en la sociedad, a una «caridad social» rectamente entendida y aplicada, y en particular en lo referente a los fieles laicos, en la participación personal en la vida pública, cooperando con los demás ciudadanos” (Carta pastoral del Obispo con motivo del Año Paulino”)
Ahora entonces, fijémonos en la referencia concreta que hace el «Plan Pastoral diocesano» a las misiones juveniles (capítulo I, n. 7):
“La propuesta y puesta en práctica de las «misiones juveniles» llevadas a cabo en distintas ciudades y localidades de la diócesis por parte de grupos de jóvenes misioneros ha tenido una importancia clave en el conocimiento mutuo, en el amor por el sentido de la misión, y en la revitalización de comunidades católicas que hasta ahora habían sido visitadas más bien por otros grupos religiosos o incluso por sectas”.
Conjugando la Pastoral Litúrgica, con la de Juventud, con la Pastoral misionera, la vocacional y la caritativa institucional, fueron planificadas las misiones juveniles en el mismo lugar, ciudad o partido donde iban a ser celebradas las Fiestas Patronales diocesanas (en torno al 8 de mayo), día en que se viene llevando a cabo una entera «Jornada Pastoral», compuesta principalmente por la dimensión catequística, juvenil y caritativa”.
Todo un programa de vida y de vida misionera. Pongamos aquí nuestro corazón, para que tantos hermanos se encuentren con la Palabra de Jesucristo, con la Eucaristía, que se reconcilien con el Señor y con la Iglesia, que es el Cuerpo de Cristo y Pueblo de Dios, que se reconcilien con el Amor con el que Dios nos amó, y dén de ese Amor a los demás, para construir una sociedad nueva.
Es un desafío para los jóvenes, especialmente, que todo lo que demos de nosotros, lo demos con todo el corazón, recordando a SAN AGUSTÍN, Obispo y Doctor de la Iglesia:
“Quien da todo, da mucho, aunque sea poco,
quien no da todo, da poco, aunque sea mucho”.
Con respecto a la MISIÓN y a la MISIONARIEDAD, nuestro Obispo ha hecho incesantes referencias, y gestos concretos, desde su inicio del ministerio en diócesis.
Hemos recogido algunos textos, tanto del propio Obispo como de medios periodísticos, cuya lectura nos ayudará a rehacer el itinerario de los gestos concretos de misión, desde 2006 en adelante, y la profundización de la dimensión misionera de toda la pastoral.
Como se viene realizando desde varios años, y conforme a los ejes del Plan pastoral diocesano, a saber, de comunión y misionarieda, durante el tiempo de verano, se intensifica la actividad misionera en la Diócesis, en especial de los grupos de jóvenes. Durante el mes de enero numerosos jóvenes de distintas comunidades han realizado experiencias de misión en distintos puntos de nuestra Iglesia particular.
1. El grupo de jóvenes “Natividad Joven” de la iglesia co-catedral de la Natividad del Señor de Belén, de Escobar, misionó el Barrio llamado “Río Lujan” perteneciente a la jurisdicción parroquial de San Luis Gonzaga de Manzanares-Fátima (Pilar). La misión tuvo lugar entre los días 3 al 10 de enero, bajo el lema “Cristo, la alegría de nuestra vida”. Participaron de ella en torno a veinte jóvenes provenientes tanto de la comunidad parroquial de la Natividad como del Colegio Santa María de la misma localidad, con el que se va logrando una inserción del mismo en la vida pastoral. La coordinación del joven equipo misionero la tuvo a cargo el Pbro. Mauricio Aracena, quien permaneció con ellos y realizó la celebración cotidiana de la Santa Misa por las distintas intenciones de la feligresía del barrio mencionado, así como la celebración de unción de enfermos y 16 bautismos, con oportunidad de la clausura la misión. Fue importante la participación de niños y jóvenes del barrio, la visita de las casas de familia, y la participación de laicos adultos de la parroquia de Manzanares y de la Natividad.
Es de destacar también la visita de nuestro obispo Mons. Oscar Sarlinga, quien escuchó la experiencia contada de todos y cada uno de los misioneros, y asimismo de Mons. Marcelo Monteagudo, oportunidad en la cual pudieron compartir dicha experiencia con la con la gente del lugar. El obispo Mons. Oscar hizo mención de los ejes de comunión y misionariedad de nuestro Plan Pastoral, animó a los jóvenes a seguir intensificando la actitud misionera y fundamentalmente realizó una catequesis sobre la pertenencia a la Iglesia y que la misión es fruto de ella, así como la importancia de trabajar apostólicamente con niños y jóvenes (en especial procurando movilizar a la infancia misionera) y también hacer un primer relevamiento de los más necesitados, a los fines de brindar un aporte a la Caritas parroquial de cada zona.El obispo se refirió también a la experiencia humana del conocerse mutuamente más y mejor entre los misioneros, a las virtudes cristianas que han de adornarlos, entre las cuales la fe, la esperanza, la fortaleza y la paciencia, y por supuesto la caridad que todo lo vence. Los jóvenes a su vez pudieron expresar cada uno al obispo cuáles habían sido sus vivencias, y destacaron la buena acogida y escucha de la gente, el que les hayan abierto las puertas de sus casas para la difusión del evangelio, y la buena participación de niños y jóvenes en las distintas actividades tanto apostólicas como de recreación.
Al finalizar la misión a la que aludimos, los jóvenes de Escobar efectuaron un retiro espiritual, predicado por el P. Nicolás Guidi, quien a partir del texto de la Transfiguración marcó la finalidad de la misión en la Iglesia y su continuidad en la vida ordinaria. Es la primera experiencia misionera de este grupo en ese lugar con la intención de proyectarla a lo largo de tres años. Durante los días de la misión los jóvenes visitaban por la mañana las casas del barrio habiendo llegado a visitar unas 33 manzanas y un total de 426 familias quienes recibieron con gran alegría la visita de los misioneros y sobre todo pidieron que se le diera continuación. El cura párroco de Manzanares, Pbro. Hugo Acuña, alentó y acompañó en cuanto pudo este gesto misionero.
2. Por su parte también el Grupo Misionero del Movimiento “Santa María de la Estrella” (STAME) acudió a realizar un gesto misionero en uno de los barrios de la circunscripción parroquial de Nuestra Señora del Carmen de la ciudad de Zárate, llamado “Fátima” (en razón de contar con la iglesia de Nuestra Señora de Fátima, en las inmediaciones del Hogar de la Paz y la Alegría, de las Hnas. Misioneras de la Caridad). Fueron numerosos los jóvenes (en torno a 60) quienes participaron de esa experiencia que se desarrolló durante los últimos días de diciembre hasta el 7 de enero. El centro de las actividades que realizaron fue la mencionada Vicaría Nuestra Señora de Fátima, en la zona del bajo de la ciudad. Estuvieron acompañados por el P. Jorge Ritacco, quien es el asesor de dicho Movimiento, y por los sacerdotes de la comunidad y el grupo juvenil de la parroquia, y asimismo recibieron la visita del obispo Mons. Oscar Sarlinga y de Mons. Galuppo, vicario general.
3. A su vez, en la propia ciudad de Escobar, en la jurisdicción de la parroquia de la Natividad, se encuentran misionando en el barrio llamado “Philips” (cerca de la capilla de Santa Clara) los jóvenes de las dos parroquias de Santiago Apóstol y Nuestra Señora de Luján, de Baradero, en número cercano a 15, los cuales recorren las calles del barrio que circunda el cementerio local. Como se ha hecho alusión, la comunidad católica del lugar se congrega en la capilla de Santa Clara, lugar que fue el centro de la misión y de las actividades que se realizan. Junto con ellos está el P. Fernando Fusari, administrador parroquial de la pquia. Ntra. Sra. de Luján de Baradero. La misión se viene desarrollando desde el lunes 3 hasta el jueves 13 del corriente y ha recibido también la visita de Mons. Marcelo Monteagudo, Delegado de misiones.
4. En cuanto a los grupos de adolescentes y jóvenes mayores de la parroquia Catedral de Santa Florentina (de Campana), llevaron a cabo una misión en Villa Lía, partido de San Antonio de Areco (y jurisdicción de la parroquia de San Antonio de Padua), desde el lunes 3 de enero hasta el domingo 9 de enero. El lema fue “Ámense como Yo los he amado”. Durante estos días unos cincuenta jóvenes, acompañados por el Padre Agustín Villa, y un interesante grupo de padres y madres de familia, realizaron distintas actividades apostólicas.  Se alojaron en las instalaciones de la Escuela N° 13 y en los salones pertenecientes a la Capilla San José.
Por  la mañana, se visitaron las casas, se informaba sobre las actividades en la Capilla, la posibilidad de recibir los sacramentos. Por la tarde, un grupo de misioneros se encargaban de trabajar con niños. Los jóvenes visitaron también el Hogar de Ancianos de la Unidad Sanitaria donde viven alrededor de veinte abuelos. Se misionó además la zona rural, donde guiados por miembros de la comunidad de la Capilla y acompañados por el sacerdote se bendijeron  casas.
El día sábado se realizó la Misa por la comunidad para concluir la misión. Durante la misma estuvieron confesando Monseñor Marcelo Monteagudo, Delegado episcopal para las misiones, y el Padre Santiago  Whelan, párroco de la mencionada parroquia de San Antonio de Padua, de San Antonio de Areco. Al finalizar, Mons. Marcelo Monteagudo, el Padre Santiago Whelan y el padre Agustín  Villa bendijeron y entregaron las cruces a un grupo de niños de la “Infancia misionera” que se está formando. Además, cinco niños, visitados esa semana, recibieron el Bautismo y asimismo un joven, que estuvo siempre presente, hizo su Primera Comunión, pues venía preparándose.
Para dar cierre a la misión de verano, en la noche del sábado se llevó a cabo un festival preparado por los mismos jóvenes, con gran participación de la comunidad
Es de destacar la presencia y el acompañamiento de varios de los seminaristas de la diócesis tanto en estas misiones como en otras que se han realizado fuera de la diócesis. Todas estas experiencias han tenido una respuesta muy favorable por parte de la gente de lugar que los recibía. Fueron muy intensas las actividades con los niños y los numerosos sacramentos que se realizaron en ellas. La alegría ha sido reciproca tanto de las personas que fueron visitadas en sus casas o convocadas a los centros de misión al ver el rostro de una Iglesia joven con muchas entusiasmo y ganas de compartir la fe, como de los misioneros que han vivido una fuerte experiencia eclesial y de comunión con Jesucristo y con los hermanos.
Para el mes de febrero se esperan otras tantas tandas de grupos de jóvenes misioneros de la propia diócesis en sendas actividades apostólicas en otras jurisdicciones parroquiales.

domingo, 2 de enero de 2011

SERENO, FELIZ Y PRÓSPERO AÑO 2011 ES EL SINCERO AUGURIO DEL OBISPADO DE ZÁRATE-CAMPANA PARA TODA LA FELIGRESÍA Y LOS LECTORES DE NUESTRAS PÁGINAS Y BLOGS

EN LAS VÍSPERAS DEL PRIMER DÍA DEL AÑO SE CELEBRÓ EN LA IGLESIA CATEDRAL DE SANTA FLORENTINA LA SOLEMNIDAD DE “SANTA MARÍA MADRE DE DIOS” Y EL OBISPO TRANSMITIÓ EL MENSAJE DE LA “JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ” DEL PAPA BENEDICTO XVI

Santa María Madre de Dios, en Belén de Escobar
En la noche del 31 de diciembre, en vísperas del inicio del Año 2010, el Sr. Obispo Mons. Oscar Sarlinga celebró la misa “de nochevieja” en la iglesia catedral de Santa Florentina, con la concelebración del cura párroco, Pbro. Hugo Lovatto, de Mons. Marcelo Monteagudo, Delegado para las misiones, y de los Pbros. Pablo Iriarte, Nestor Villa y Agustín Villa, con la asistencia del diácono permanente Ricardo Dib. En efecto, la Iglesia Católica quiere comenzar el año pidiendo la protección de la Santísima Virgen María, cuya fiesta mariana más antigua que se conoce en Occidente es la de “María Madre de Dios”, pues ya en las Catacumbas o antiquísimos subterráneos que están cavados debajo de la ciudad de Roma y donde se reunían los primeros cristianos para celebrar la Misa, en tiempos de las persecuciones, hay graffiti con oraciones y jaculatorias, así como pinturas con este nombre: “María, Madre de Dios”, como lo expresó Mons. Sarlinga en su homilía, y esto “muy anteriormente incluso” a la proclamación del dogma de la “Theótokos” o Madre de Dios en el Concilio de Éfeso, en el año 431.

SANTA MARÍA MADRE DE DIOS, Theótokos
 El Obispo se refirió a continuación a la relación entre fe y razón, y a la fe y compromiso concreto con la transformación en y por el Amor en la sociedad actual, y en ese contexto hizo alusión al propósito del Papa Pablo VI al inaugurar las “Jornadas mundiales de la Paz” precisamente para el día 1ro. de enero, lo cual hizo en el año 1968. Hizo también alusión Mons. Sarlinga a la referencia de Pablo VI a la Paz como un “nuevo espíritu” que ha de animar a las relaciones entre las personas y los pueblos, y asimismo a “hombres nuevos” que son los que, llenos del Amor de Cristo, el Príncipe de la Paz, pueden colaborar con Dios en la creación de una renovada civilización, la tan mentada “civilización del Amor”. Luego se refirió al Mensaje del Papa Benedicto XVI, centrado en la Libertad religiosa, y puso especial acento en el punto 4to. sobre la familia, y en el punto 10mo. acerca de la contribución de la religión (y de las religiones, en sociedades multi-étnicas, y multi-culturales) en la consecución de la paz, y el afianzamiento de la convivencia en la sociedad civil.

Rostro de la MADRE DE DIOS en su adv. de Ntra. Sra. de Guadalupe
Imagen auténtica de Nuestra Señora de Luján, Patrona de la diócesis
Al término de la celebración eucarística, el Obispo Mons. Sarlinga y los sacerdotes se dirigieron a la iglesia criptal (e invitaron a la feligresía a hacer lo propio) a los fines de rezar un responso por el eterno descanso del primer obispo de Zárate-Campana, Mons. Alfredo Mario Esposito Castro, junto a su tumba (ante el altar del Sagrado Corazón), dado que este 1ro. de enero se cumplió un año de su fallecimiento.

El Espíritu desciende sobre la Madre de Dios
A los fines de observar cuánto son actuales los presupuestos que llevaron a instituir la primera Jornada mundial de la Paz, en el año 1968, transmitimos a continuación en su integridad el Mensaje correspondiente de S.S. Pablo VI:

MENSAJE DE PABLO VI 1 DE ENERO DE 1968 AÑO NUEVO: DÍA DE LA PAZ MENSAJE POR LA JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ DE 1968
 
Nos dirijimos a todos los hombres de buena voluntad para exhortarlos a celebrar el “Día de la Paz” en todo el mundo, el primer día del año civil, 1º de enero de 1968. Sería Nuestro deseo que después, cada año, esta celebración se repitiese como presagio y como promesa, al principio del calendario que mide y describe el camino de la vida en el tiempo, de que sea la Paz con su justo y benéfico equilibrio la que domine el desarrollo de la historia futura.
Nos pensamos que esta propuesta interpreta las aspiraciones de los pueblos, de sus gobernantes, de las entidades internacionales que intentan conservar la Paz en el mundo, de las instituciones religiosas tan interesadas en promover la Paz, de los movimientos culturales, políticos y sociales que hacen de la Paz su idea, de la juventud -en quien es más viva la perspicacia de los nuevos caminos de la civilización, necesariamente orientados hacia un pacífico desarrollo- de los hombres sabios que ven cuán necesaria es hoy la Paz y al mismo tiempo cuán amenazada está.
La proposición de dedicar a la Paz el primer día del año nuevo no intenta a calificarse como exclusivamente nuestra, religiosa, es decir católica; querría encontrar la adhesión de todos los amigos de la Paz, como si fuese iniciativa suya propia, y expresarse en formas diversas, correspondientes al carácter particular de cuantos advierten cuán hermosa e importante es la armonía de todas las voces en el mundo para la exaltación de este primer bien que es la Paz, en el múltiple concierto de la humanidad moderna.
La Iglesia Católica, con intención de servicio y de ejemplo, quiere simplemente “lanzar la idea”, con la esperanza de que alcance no sólo el más amplio asentimiento del mundo civil, sino que tal idea encuentre en todas partes múltiples promotores, hábiles y capaces de expresar en la “Jornada de la Paz”, a celebrarse al principio de cada nuevo año, aquel sincero y fuerte carácter de humanidad consciente y redimida de sus tristes y funestos conflictos bélicos, que sepa dar a la historia del mundo un desarrollo ordenado y civil más feliz.
La Iglesia Católica procurará llamar a sus fieles a celebrar “la Jornada de la Paz” con las expresiones religiosas y morales de la fe cristiana; pero considera necesario recordar a todos aquellos que querrán compartir la oportunidad de tal “Jornada”, algunos puntos que deben caracterizarla; y el primero entre ellos, la necesidad de defender la paz frente a los peligros que siempre la amenazan: el peligro de supervivencia de los egoísmos en las relaciones entre las naciones; el peligro de las violencias a que algunos pueblos pueden dejarse arrastrar por la desesperación, al no ver reconocido y respetado su derecho a la vida y a la dignidad humana; el peligro, hoy tremendamente acrecentado, del recurso a los terribles armamentos exterminadores de los que algunas potencias disponen, empleando en ello enormes medios financieros, cuyo dispendio es motivo de penosa reflexión ante las graves necesidades que afligen el desarrollo de tantos otros pueblos; el peligro de creer que las controversias internacionales no se pueden resolver por los caminos de la razón, es decir de las negociaciones fundadas en el derecho, la justicia, la equidad, sino sólo por los de las fuerzas espantosas y mortíferas.
La paz se funda subjetivamente sobre un nuevo espíritu que debe animar la convivencia de los pueblos, una nueva mentalidad acerca del hombre, de sus deberes y su destino. Largo camino es aún necesario para hacer universal y activa esta mentalidad; una nueva pedagogía debe educar las nuevas generaciones en el mutuo respeto de las naciones, en la hermandad de los pueblos, en la colaboración de los pueblos entre sí y también respecto a su progreso y desarrollo. Los organismos internacionales instituidos para este fin, deben ser sostenidos por todos, mejor conocidos, dotados de autoridad y de medios idóneos para su gran misión. La “Jornada de la Paz” debe hacer honor a estas instituciones y rodear su trabajo de prestigio, de confianza y de aquel sentido de expectación que debe tener en ellas vigilante el sentido de sus gravísimas responsabilidades y fuerte la conciencia del mandato que se les ha confiado.
Una advertencia hay que recordar. La paz no puede estar basada sobre una falsa retórica de palabras, bien recibidas porque responden a las profundas y genuinas aspiraciones de los hombres, pero que pueden también servir y han servido a veces, por desgracia, para esconder el vacío del verdadero espíritu y de reales intenciones de paz, si no directamente para cubrir sentimientos y acciones de prepotencia o intereses de parte. No se puede hablar legítimamente de paz, donde no se reconocen y no se respetan los sólidos fundamentos de la paz: la sinceridad, es decir, la justicia y el amor en las relaciones entre los Estados y, en el ámbito de cada una de las naciones, de los ciudadanos entre sí y con sus gobernantes; la libertad de los individuos y de los pueblos, en todas sus expresiones cívicas, culturales, morales, religiosas; de otro modo no se tendrá la paz -aún cuando la opresión sea capaz de crear un aspecto exterior de orden y de legalidad-, sino el brotar continuo e insofocable de revueltas y guerras.
Es, pues, a la paz verdadera, a la paz justa y equilibrada, en el reconocimiento sincero de los derechos de la persona humana y de la independencia de cada nación a la que Nos invitamos a los hombres sabios y fuertes a dedicar esta jornada.
Así, finalmente, es de augurar que la exaltación del ideal de la paz no favorezca la cobardía de aquellos que temen deber dar la vida al servicio del propio país y de los propios hermanos cuando éstos están empeñados en la defensa de la justicia y de la libertad, y que buscan solamente la huida de la responsabilidad y de los peligros necesarios para el cumplimiento de grandes deberes y empresas generosas: paz no es pacifismo, no oculta una concepción vil y negligente de la vida, sino proclama los más altos y universales valores de la vida: la verdad, la justicia, la libertad, el amor.
Por la tutela de estos valores, Nos los colocamos bajo la bandera de la paz e invitamos a hombres y naciones a levantar al amanecer del año nuevo: esta bandera que debe guiar la nave de la civilización, a través de las inevitables tempestades de la historia, al puerto de sus más altas metas.
A vosotros, venerables Hermanos en el Episcopado, a vosotros, hijos y fieles queridísimos de Nuestra Santa Iglesia Católica:
Dirigimos la invitación que arriba hemos anunciado: la de dedicar a los pensamientos y a los propósitos de la Paz una celebración particular en el día primero del año civil, el 1deg. de enero del próximo año.
Esta celebración no debe alterar el calendario litúrgico que reserva el primer día del año al culto de la Maternidad Divina de María y al nombre Santísimo de Jesús; antes bien, estas santas y suaves memorias religiosas deben proyectar su luz de bondad, de sabiduría y de esperanza sobre la imploración, la meditación, la promoción del grande y deseado don de la Paz, de que el mundo tiene tanta necesidad.
Os habréis percatado, venerables Hermanos y queridos hijos, con cuánta frecuencia Nuestras palabras repiten consideraciones y exhortaciones sobre el tema de la Paz; no lo hacemos para ceder a una costumbre fácil, ni para servirnos de un argumento de pura actualidad; lo hacemos porque pensamos que lo exige Nuestro deber de Pastor universal: lo hacemos porque vemos amenazada la Paz en forma grave y con previsiones de acontecimientos terribles que pueden resultar catastróficos para naciones enteras y quizá también para gran parte de la humanidad; lo hacemos porque en los últimos años de la historia de nuestro siglo ha aparecido finalmente con mucha claridad que la Paz es la línea única y verdadera del progreso humano (no las tensiones de nacionalismos ambiciosos, ni las conquistas violentas, ni las represiones portadoras de un falso orden civil); lo hacemos porque la Paz está en las entrañas de la religión cristiana, puesto que para el cristiano proclamar la Paz es anunciar a Cristo: “El es nuestra Paz” (Ef 2, 14); el suyo es “Evangelio de Paz” (Ef 6, 15): mediante su sacrificio en la Cruz, El realizó la reconciliación universal y nosotros, sus seguidores, estamos llamados a ser “operadores de la Paz” (Mt 5, 9) y sólo del Evangelio, al fin, puede efectivamente brotar la Paz, no para hacer débiles ni flojos a los hombres, sino para sustituir en sus espíritus los impulsos de la violencia y de los abusos por las virtudes viriles de la razón y del corazón de un humanismo verdadero; lo hacemos, finalmente, porque querríamos que jamás nos acusasen Dios ni la historia de haber callado ante el peligro de un nuevo conflicto entre los pueblos, el cual como todos saben, podría revestir formas imprevistas de terror apocalíptico.
Es necesario siempre hablar de Paz. Es necesario educar al mundo para que ame la Paz, la construya y la defienda; contra las premisas de la guerra que renacen (emulaciones nacionalistas, armamentos, provocaciones revolucionarias odio de razas, espíritu de venganza, etc.) y contra las insidias de una táctica de pacifismo que adormece al adversario o debilita en los espíritus el sentido de la justicia, del deber y del sacrificio, es preciso suscitar en los hombres de nuestro tiempo y de las generaciones futuras el sentido y el amor de la Paz fundada sobre la verdad, sobre la justicia, sobre la libertad, sobre el amor (cfr. Juan XXIII, Pacem in Terris).
Que la gran idea de la Paz tenga, especialmente para nosotros, seguidores de Cristo, su jornada solemne en el comienzo del año nuevo 1968.
Nosotros, los creyentes del Evangelio, podemos infundir en esta celebración un tesoro maravilloso de ideas originales y poderosas, como la de la hermandad intangible y universal de todos los hombres que deriva de la Paternidad de Dios única, soberana y amabilísima, y que proviene de la comunión que, in re vel in spe, nos une a todos a Cristo; y también de la vocación profética que en el Espíritu Santo llama al género humano a la unidad no sólo de conciencia sino de obras y de destinos. Nosotros podemos, como ninguno, hablar del amor al prójimo. Nosotros podemos sacar del precepto evangélico del perdón y de la misericordia gérmenes regeneradores de la sociedad. Nosotros, sobre todo, Hermanos venerabilísimos e Hijos dilectísimos, podemos tener un arma singular para la Paz: la oración, con sus maravillosas energías de tonificación moral y de impetración de trascendentes factores divinos de innovaciones espirituales y políticas, y con la posibilidad que ella ofrece a cada uno para examinarse individual y sinceramente acerca de las raíces del rencor y de la violencia que pudieran encontrarse en el corazón de cada uno.
Tratemos, por tanto, de inaugurar el año de gracia 1968 (año de la fe que se convierte en esperanza), orando por la Paz; todos, en lo posible juntos en nuestras Iglesias y en nuestras casas; es lo que por ahora os pedimos; que no falte la voz de nadie en el gran coro de la Iglesia y del mundo que invoca de Cristo, inmolado por nosotros, dona nobis pacem.
Paulus PP VI

jueves, 23 de diciembre de 2010

SEGUNDA PEREGRINACIÓN DE PIEDAD ECUMÉNICA DE LA DIÓCESIS ZÁRATE-CAMPANA A LA BASILICA DE LUJÁN

Por segunda vez, y quedando fijado para la misma el lunes previo a la Navidad, tuvo lugar la peregrinación de piedad ecuménica, bajo el lema de u  diálogo intercultural y religioso para la paz.
Recordemos que la primera peregrinación de piedad ecuménica tuvo lugar el 21 de diciembre 2009. En efecto, por primera vez en la historia de la diócesis de Zárate-Campana se realizó una peregrinación de «piedad ecuménica» a la Basílica de Luján, en el espíritu del «ecumenismo espiritual» que nos ha pedido el Santo Padre Benedicto XVI, Sucesor de Pedro. En esa oportunidad, en 2009, los fieles laicos, y no pocos consagrados, procedentes de diversas regiones de la diócesis, y especialmente diversas asociaciones de fieles se congregaron piadosamente según el deseo del Santo Padre, para orar a la Virgen María por la unidad de la Iglesia y la concordia en toda la familia humana. De tal modo, haciendo «camino» con la Virgen, Pura y Limpia Concepción de Luján, la «Toda Hermosa», y siguiendo las huellas de Santa Brígida de Suecia, santa que destacó por su pasión por la mencionada unidad de la Iglesia, peregrinaron para adorar al Señor en la cercana Navidad, agradecer por el año 2009 y pedir por el que vendrá, poniendo en los pies benditos de la Virgen las necesidades y la unidad de la Iglesia y la concordia social en nuestra patria, ya tan cercana al festejo Bicentenario.
A modo de fuente de esta creciente pastoral se encuentra el encargo que el Obispo Mons. Oscar Sarlinga había efectuado de modo específico a la Comisión diocesana de Ecumenismo y Diálogo interreligioso acerca de la fundación y el fomento de «centros de piedad ecuménica» en distintos lugares de la diócesis, los cuales son una realidad naciente hoy, en las ciudades de Campana, Pilar y Baradero.  Cual antecedente fundacional, la asociación privada de fieles «Amigos de Santa Brígida de Suecia», radicada en la diócesis ha venido desde el año 2006 preparándose a la Navidad con una peregrinación en una recogida e íntima celebración en la cripta de la Basílica de Luján, en la capilla de la advocación mariana de Suecia, cuya imagen, la Inmaculada Concepción, talla de origen belga del siglo XV, está entronizada en Vadstena, primer monasterio fundado por Santa Brígida de Suecia, paradigma del «ecumenismo espiritual» a quien el Papa Juan Pablo II llamara «Profeta del III Milenio», y que en nuestra diócesis, desde el 8 de diciembre de 2007, junto a su discípula en el siglo XX, la beata madre María Isabel Hesselblad, ha sido declarada por Mons. Oscar Sarlinga como co-patrona de dicho ecumenismo espiritual en la diócesis.
A este respecto, cabe destacar que, como lo consigna la edición del diario “CLARÍN” del 13.12.2006, a instancias del cuerpo de profesores de la Universidad de Belgrano (Buenos Aires), la Beata Madre María Isabel Hesselblad (declarada “justa entre las naciones”) recibió de la misma Universidad un doctorado “honoris causa”:

VALORES RELIGIOSOS: DOCTORADO HONORIS CAUSA POST MORTEM
Una monja que salvó a judíos del odio nazi
La UB distinguió a la beata María Isabel Hesselblad por su actitud durante la II Guerra Mundial.

En plena persecución nazi antisemita, una monja católica refugió en su congregación de Roma a decenas de familias judías. Por ello María Isabel Hesselblad, de la orden del Santísimo Salvador de Santa Brígida, arriesgó su vida y su ejemplo fue recordado por la Universidad de Belgrano, que le otorgó el doctorado honoris causa post mortem.   Nacida en una familia luterana, se convirtió al catolicismo luego de ayudar a enfermos católicos mientras trabajaba como enfermera en EE.UU. Luego dedicó su vida al ecumenismo e impulsó un movimiento por la paz.   Proclamada beata y reconocida como pionera del ecumenismo por Juan Pablo II, la Universidad de Belgrano acaba de otorgarle el doctorado honoris causa post mortem en Humanidades, por su valor y trayectoria de vida, resaltando el ecumenismo y el diálogo interreligioso.   María Isabel había nacido en Suecia en 1870 y fue bautizada en la religión luterana, hasta que la oración, el estudio y la devoción por la Virgen María la condujeron al catolicismo. En 1902 fue bautizada y vio claramente que debía dedicarse a la unidad cristiana.   Ya en Roma, San Pío X le concedió profesar sus votos religiosos y refundó la Orden del Santísimo Salvador de Santa Brígida con la misión de orar y trabajar especialmente por la unión de los cristianos de Escandinavia con la Iglesia Católica. María Isabel murió el 24 de abril de 1957.  En el acto de doctorado, el presidente de la Universidad de Belgrano, Avelino Porto enfatizó: “En los tiempos que corren, cuando en gran parte del mundo se viven conflictos étnicos, políticos, económicos y sociales, es imprescindible rescatar el diálogo interreligioso. Creemos que la paz no sólo es una cuestión política o militar sino que tiene una dimensión espiritual. En este contexto las religiones que proponen y practican el amor al prójimo, el perdón y la gratitud, señalan una oportunidad de paz”. Por su parte, el obispo Oscar Sarlinga felicitó la decisión de distinguir a “una mujer, una religiosa, que ha sido declarada bienaventurada, beata, por la Iglesia católica, y también ‘justa entre las naciones’, por los hermanos de Israel”.

Beata Elisabeth Hesselblad, co-patrona del ecumenismo espiritual en la diócesis de Zárate-Campana
PROSIGUIENDO CON LA SEGUNDA PEREGRINACIÓN DE PIEDAD ECUMÉNICA
De la segunda peregrinación de piedad ecuménica participaron unos ciento treinta fieles en columnas provenientes de los partidos de Campana, Escobar, Pilar y Exaltación de la Cruz. Comenzó con el recitado del santo rosario en la cripta a las 15.45 dirigido por el Pbro. Dr. Néstor Daniel Villa, moderador de la Comisión Diocesana de Ecumenismo presidida por el señor obispo Monseñor Dr. Oscar Sarlinga. Diversos grupos tuvieron a cargo el desgranado de las Ave María en las capillas de la Encarnación, Ntra.Sra. de Copacabana, Ntra. Sra. De Caacupè, Ntra.Sra. Aparecida,y Ntra. Sra. De Walsingham, esta ùltima en el dècimo aniversario de su inauguración y entronización de la imagen. El acto piadoso comenzó y concluyó en la capilla sueca con un lucernario. Al inicio se cantò el “Angelus”, la colocación de ofrendas florales a Nuestra Señora, y se leyò el Santo Evangelio (Mt.1-18-25).La señora María Esther Shecre de De Domicis(Amigos de Santa Brìgida de Suecia) y la Sra. Tarsila Stefanin de Zechin(Legión de María y C.P.E. de Pilar) descubrieron la placa  previamente bendecida el 15 de agosto por el decenio del jubileo de las ordenes seglares en la co catedral de Belén de Escobar. En la conclusión, el himno sueco medieval “Muchos resplandores” El Padre Nuestro se recitó en griego, kechua, guaraní, portugués e inglés. También en la capilla inglesa, (Ntra. Sra. De Walsingham) se descubrió la placa conmemorativa del décimo aniversario de su fundación y entronización. Estuvo a cargo del P. Agustín Emilio Villa y la Sra. Herminia Corso de Severo. Una estación especial se realizó en la capilla polaca (Ntra. Sra. De Czestosjova), con ocasión de l inicio del donde se rezó el Padre Nuestro final, y se cantó el SALVE REGINA
En cada misterio se propuso un versículo bíblico adecuado al mismo(misterios gozosos) y se oró por la unión de la Iglesia, con la plena comunión con las Iglesias de Oriente y comuniones eclesiales de la Reforma, por el incremento del Diálogo judeo-Cristiano, la concordia y la paz para los cristianos de Medio Oriente, India y otros lugares donde Jesucristo es perseguido en sus fieles, y por la paz y la concordia entre todos los pueblos ,etnias, pertenencias religiosas y por el desarrollo de los pueblos como presupuesto para una paz estable fruto de la justicia.
Cabe destacar que el Padre Nuestro y los cantos en guaranì y kechua estuvieron a cargo de células de la Legión de María de barrios humildes de Pilar, compuesta precisamente por paraguayos y bolivianos. Julio Cesar Salazar (paraguayo) casado con una señora boliviana, y D. Sotelo (boliviano), ambos en las cercanías del Barrio Las Lomitas.
La cruz procesional y los ciriales fueron portados por acólitos del Barrio Santa Brígida (Maquinista Savio), donde funciona el Hogar Nuestra Señora de Lourdes a cargo de la Hna.Bussano.
Procesionalmente, al canto de “Virgencita de Luján” los peregrinos se trasladaron a la Basílica donde participaron de la santa misa a las 17.00 horas. Presidió el P. Hugo Lovatto, párroco de la catedral Santa Florentina y Delegado para Pastoral Juvenil y Vocacional de la Diócesis, y concelebraron los PP. Néstor Daniel Villa (quien tuvo a su cargo la homilía) el P. Agustín Villa. Acompañaron con música religiosa tanto el rosario como la santa misa, los jóvenes de la “Comunità Cenacolo”- quienes  tuvieron a  su vez el misterio en la capilla de Ntra. Sra. Aparecida y el canto del “Stella Polare”- , los jóvenes de los grupos juveniles presentes y de la Delegación Diocesana de Misiones a cargo de su responsable diocesano Don Eduardo Ayala. Guió la misa la srta. Beatriz Legasa de Legiòn de María (Comitium Campana) y efectuó la lectura la Hna. Laurentina Bussano. El Evangelio fue proclamado por el diácono Alberto Marzano y cabe destacar la presencia de varios seminaristas diocesanos tanto de Zárate-Campana como de Mercedes-Luján.
La Comunión eclesial “Iglesia Cristiana Evangélica” de Campana, fue invitada como observadora y se les solicitó una reflexión bíblica previa sobre la Anunciación a José (cf.Mt.1-18.25) al inicio del rosario). La pronunciò el . Miguel Angel Cesàreo. Se recibieron adhesiones de Suecia (Monasterio de Vadstena como de pastores de la Iglesia nacional Sueca) como de la Sociedad Israelita de Campana, del arzobispo Kissag Muradiàn(Primado de la Iglesia Apostólica Armenia en Argentina y Chile)

 HOMILIA DEL P. NESTOR VILLA
20 de mayo. BASÍLICA DE LUJÁN.
SEGUNDA PEREGRINACIÓN DE PIEDAD ECUMÉNICA-DIÓCESIS ZÁRATE-CAMPANA

Queridos padres y hermanos, a los pies de la imagen de la Pura y Limpia Concepción de la B .V. María de Luján, Patrona de esta Cuenca del Plata, de nuestra Patria Argentina y de nuestra Diócesis de Zárate-Campana, hemos venido como Pueblo de Dios, en esta inmediata preparación a la Navidad 2010, a pedir por la Unidad de la Iglesia, la Paz en la Patria y el Mundo, y por un sabio encuentro de pueblos, culturas y un  diálogo ecuménico e interreligioso auténtico, en el marco de la misma misión de la Iglesia. Una misma pasión nos congrega, la experiencia de Jesús en nuestra vida. Y en esta renovada celebración de la Navidad preguntarnos que significa realmente Jesucristo en nuestra vida, si de verdad le creemos y lo aceptamos, si estamos convencidos que es nuestro Dios y nuestro hermano, y si, además somos capaces de ser tan trasparentes como para que otros le vean a través de cada uno de nosotros y como Iglesia.
Paralelamente, constatamos que hay otros que experimentan a Jesucristo en sus vidas, hoy les hemos acogido, son nuestros hermanos, se dicen cristianos al igual que nosotros, pero diferimos en cuestiones diversas aunque sea común la fe y el bautismo es necesario no tenernos miedo, mirarnos sin recelos, y construir juntos. Muchas gracias a nuestros hermanos de la Iglesia Cristiana Evangélica de Campana.
Si analizamos los términos de este acto religioso, nos encontramos con tres vocablos que lo califican—PEREGRINACION—PIEDAD—-ECUMENICA
PEREGRINACION: somos miembros de la Iglesia peregrina. Peregrinación no es sinónimo de simple caminata, sino de adentrarnos en la contemplación en la Persona de Jesús, y aunque solo El es el Templo-lugar de encuentro entre Dios y el Hombre-(1), dedicamos a El, tiempos y lugares en este mundo para dejarnos potenciar de su gracia. Tiempos litúrgicos que nos elevan en el culto celebrando los Misterios de Salvación y lugares sagrados- los santuarios- donde percibimos su gracia más abundantemente, y que son una pregustación terrena de su gloria celeste. A este santuario mariano de Luján hemos venido con fe, devoción y temor de Dios.
PIEDAD: Nos referimos al cariño reverente, que en el contexto de la virtud de religión, le debemos a los padres y mayores. Piedad, devoción, para con la Iglesia y su unidad, esa piedad que movió a los santos a ejemplo del Salvador a quemar sus vidas en las brasas del amor divino por la unidad que el Maestro nos mandó. Es el trato y consideración de las cosas santas con el respeto que se merecen. No se trata de una peregrinación ecuménica, de la que participan diversas iglesias y comuniones eclesiales sino una peregrinación de fieles católicos, con la pasión y el interés renovado por la ansiada unidad de la iglesia, sin la cual el mundo no creerá, y dejar a Espíritu los tiempos y momentos, pero poniéndonos amorosamente en sus manos como instrumentos de reconciliación a imitación suya. (2)
ECUMENICA: si bien etimológicamente “Oecumene” significa hogar común, técnicamente se ha reservado al diálogo entre fieles cristianos. Rezar juntos en la común pertenencia a un mismo bautismo pidiendo la unidad. Y Diálogo Interreligioso, al diálogo entre creyentes cristianos y no cristianos, en el cual tiene un destacado lugar el Diálogo Judeo Cristiano por ser miembros de  una misma tradición común. No se reza juntos, pero se está juntos para orar, cada uno según su propia identidad. Ese diálogo interreligioso es imposible según el Santo Padre, si no va acompañado de un verdadero diálogo intercultural (3). Ese diálogo ecuménico e interreligioso debe descender a la pastoral ordinaria de la Iglesia, a sus comunidades y parroquias, a su propia misión evangelizadora, y no quedar reducido a una tarea de exquisitos o especialistas. Los diálogos teológicos se harán entre expertos, pero el diálogo de la caridad es patrimonio de todos, y mucho más una espiritualidad de acogida y esperanza .Y el diálogo intercultural es un camino para que se afiance la paz, obra de la justicia. (4)
En nuestro país Monseñor Moledo fuè un pionero en este accionar con su Mesa de Credos, en la década de 1960. Lo es también la “Fundación Wallenberg” y la “Fundación Casa Argentina en Israel-Tierra Santa”. Nuestra diócesis de Zárate-Campana ha sido abierta y generosa, en sus contactos ecuménicos, judeo cristianos e interreligiosos (5). Se vienen dando orgánicamente a partir del año 2006, con la creaciòn de una Comisión de Ecumenismo, Relaciones con el Judaísmo y el Diálogo Interreligioso, presidida por el mismo señor obispo Monseñor Dr .Oscar Domingo Sarlinga. Entre los profusos encuentros, destaca la proclamación de patronazgo para el ecumenismo espiritual y el diálogo interreligioso, el 8 de diciembre de 2007,  a Santa Brígida de Suecia-Profeta del III Milenio, y a su discípula la Beata Madre María Isabel Hesselblad, Justa entre las Naciones. Hasta entonces, la participación en nuestra diócesis era de tipo sectorial a travès de asociaciones como la LEGION DE MARIA, LA LIGA DE MADRES DE FAMILIA  y la Orden Seglar y los .

Santa Brígida de Suecia, patrona del ecumenismo espiritual en la diócesis. Mayólica del monolito de Maquinista Savio (Pilar)
Desde el 2006, entonces se han multiplicado e intensificado dichos encuentros, como tambièn se han originado en la experiencia de la Asociación Privada de Fieles los centros de piedad ecuménica de los que se ha dado debida cuenta tanto en la web del Obispado como en la de la misma antemencionada asociación.
Y ahora, fruto de esta pastoral ecuménica, la de Zarate-Campana. Si bien se invita a otros miembros de comunidades eclesiales cristianas, se lo ha a manera de observadores, como gesto de evangélica y fraterna buena voluntad .No hay iglesias orientales ni comuniones eclesiales históricas de la Reforma en nuestra diócesis. Y aún, no solo las pocas que hay, carecen en su tradición de culto la devoción mariana, lo cual podría predicarse también de las de Buenos Aires, ya que quienes participan desde las comuniones de la Reforma, lo hacen a título personal. Esta es nuestra segunda peregrinación diocesana. Ya ha quedado establecido el lunes previo a la Navidad, dentro de la misma novena. En el espíritu del y de la .
No es momento de hacer un balance minucioso pero si, de agradecer a la PEREGRINACION ECUMENICA DE BUENOS AIRES (miembros de la Iglesia Católica de otras Iglesias y comuniones orientales y de la Reforma) nacida del coraje de sus organizadores, los equipos de las parroquias de la Inmaculada concepción (Belgrano) y Sagrada Eucaristía, especialmente Enrique Costemalle, con quienes hemos compartido de una u otra manera por muchos años, el quehacer ecuménico, aquì y allà.
No podemos dejar de recordar a quienes silenciosamente han contribuido a travès  de la   Asociación Privada de Fieles , reconocida y alabada por nuestro obispo Monseñor Oscar Sarlinga, a tender puentes a travès de devocionales, peregrinaciones, simposios, y por sobre la acogida al hermano cristiano, judìo y de otras religiones con una caridad clara y sincera. Nuestro recuerdo a quienes nos precedieron en el camino y la luz de la fe y duermen el sueño de la paz, Mercedes (Calvo de Villa), Enrique (Caurel), Arturo (Yungano), Augusto (Fernandez Artl), Charlie (Halperìn) y Marianne (Kottmeier). Recordar a Ruth (Gesang de Sandler) Z`L`, al Rabino Dr. Angel Kreiman Brill, a la Sociedad Israelita de Campana por su permanente amistad, al arzobispo armenio apostólico Kissag Mouradián y a todos cuantos se acercaran a nuestra diócesis con amor y generoso espíritu de Diàlogo. Gracias a las monjas del primer monasterio de la Orden del Santísimo Salvador (Vadstena-Suecia) que nos acompañan con su oración en este día, del capellán real emérito de la Iglesia Nacional Sueca, ahora en Suecia, Rev Winterstam por su adhesión y la de tantos hermanos, católicos y luteranos, desde Suecia y otras partes del mundo.
Con esa certeza que Jesucristo permaneció nueve meses en el seno de María Santísima, permanece hasta la Parusía en el tabernáculo de Fe de la iglesia; y en el conocimiento y el amor del alma fiel por los siglos de los siglos (6). Busquemos a Cristo, Luz, Camino, Verdad y Vida,c on todo el amor del que seamos capaces. Jesucristo, Hijo Eterno del Padre e hijo de la Virgen María, Verbo Encarnado No nos abandonará, a cada instante estará en nuestra alma pues està con nosotros hasta el fin del mundo (7).
Los textos de hoy, en la tensión dramática que la liturgia imprime a este novenario preparatorio, aluden a la Anunciación. Ese anuncio a José, (cf.Mateo 1, 18-25), el anuncio que el Profeta hace de manera virtual sobre Dios-con-nosotros en el sucesor del rey Acaz (Isaìas 7-10-14) y el relato de Lucas(1,26-38) de la Anunciación a María, nos interpelan como anuncio personal de Dios que vino, viene y que vendrá. Y nos invita aceptarlo en la fe como su primer discípula, Madre de Dios y Madre nuestra; con la ternura de José y la humildad de una cuna vacía en nuestra alma para que solo El la llene, nos transforme e impulse como a los pastores, a los Ángeles y a los Magos a ser sus testigos hasta el fin del mundo. Si El vino, nada, ni la muerte podrá ser obstáculo a su reinado de paz.
Vemos que el Santo Nombre de Jesús es vulnerado en los cristianos (8). En diversas partes del mundo. Hermanos nuestros que sufren destierro, persecución y muerte por pertenecerles. Constatamos también, que en este contexto de globalización, se ha globalizado la miseria y la exclusión. Y Jesús es arrojado fuera en el hermano que sufre hambre, falta de techo, de medicina, de trabajo digno, y aún su reducción a la esclavitud que creíamos desaparecida (9). Pedimos al Niño de Belén, Rey Pacífico para que nadie utilice a su prójimo para destruir la sagrada imagen de Dios con la cual fue llamado a la vida .Por el respeto a la vida desde la concepción hasta la muerte natural. Por el derecho a crecer en una familia como el Creador diseñó. Que quienes tienen a su cargo el bien común de los pueblos procuren ese bien común, no sólo bienestar, sino sobre todo, la virtud de sus ciudadanos y la concordia entre las clases sociales y los demás pueblos y culturas de la tierra. La paz es obra de todos, la política ejercicio de la justicia y la construcción de la sociedad civil un deber y un derecho que incumbe a todos, gobernantes y gobernados. Lo pedimos por el amor y obediencia de María,  la , la de San José, el varón justo y de los Ángeles y Santos.
La acción ecuménica tiene un doble movimiento. Por una parte la búsqueda convencida, apasionada y tenaz para encontrar toda la unidad en la verdad, para idear modelos de unidad, para iluminar oposiciones y puntos oscuros en orden a la consecución de la unidad. Y esto en el necesario dialogo teológico, pero sobre todo en la oración y en la penitencia, en ese ecumenismo espiritual que constituye el corazón latente de todo el camino: la unidad de los cristianos es y sigue siendo oración, habita en la oración. Por otra parte, otro movimiento operativo, que surge de la firme conciencia de que nosotros no sabemos la hora de la realización de la unidad entre todos los discípulos de Cristo y no la podemos conocer, porque la unidad no la “hacemos nosotros”, la “hace” Dios: viene de lo alto, de la unidad del Padre con el Hijo en el diálogo de amor que es el Espíritu Santo; es un tomar parte en la unidad divina. Y esto no debe hacer disminuir nuestro compromiso, al contrario, debe hacernos cada vez más atentos a captar los signos de los tiempos del Señor, sabiendo reconocer con gratitud lo que ya nos une y trabajando para que se consolide y crezca. Al final, también en el camino ecuménico, se trata de dejar a Dios lo que es únicamente suyo y de explorar, con seriedad, constancia y dedicación, lo que es tarea nuestra, teniendo en cuenta que a nuestro compromiso pertenecen los binomios de actuar y sufrir, de actividad y paciencia, de cansancio y alegría (10).
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notas:
1.Hebreos 9.
2. Carta del Santo Padre Benedicto XVI al Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos del 18 de noviembre de 2010.
3. Carta del Santo Padre Benedicto XVI al Presidente de Irán del 3 de noviembre de 2010.Discursos de su viaje pastoral a Turquía del 7 de julio de 2009, a Israel y Jordania( 2009) a Inglaterra (2010) y España (2010) y discurso de bienvenida al embajador turco Kerian Gursôy del 7 de enero de 2010.
4. Documento de Aparecida (227-234).
5. Tanto en la web del Obispado Zàrate-Campana: www.obispadozaratecampana.org, como en la de la asociación Amigos de Santa Brìgida: www.amigosdesantabrigida.com, y tambièn en los Anuarios Santa Brìgida de Suecia profeta del III milenio (2006) y el archivo de LA AUTENTICA DEFENSA DE CAMPANA pueden consultarse dichos eventos.
6.Sermones del beato Isaac abad del monasterio de Stella(Sermón 51-PL.194, 1865, edición 1845).
7. San Ambrosio “De virginitate”( PL 16, 285-286, edición 1845).
8. Bernard Henry Levi: Corriere Della Sera edición del 19 de noviembre de 2010. No solo el Santo Padre y los Episcopados denuncian la persecución de cristianos por regímenes fundamentalistas, y de un laicismo agresivo e intolerante sino este mismo intelectual francés, ateo y de la nueva izquierda.
9 .Villa,N.: Santa Brígida de Suecia-Profeta del III Milenio(Buenos Aires 2010) pg.111.
10. Ver nota numero 3.

viernes, 10 de diciembre de 2010

PROCESIÓN NÁUTICA POR EL PARANÁ HASTA LA "ESCUELA DE LA ISLA" DEL OBISPADO DE ZÁRATE-CAMPANA








Dada la gran cantidad de celebraciones en la solemnidad de la Inmaculada Concepción, nuestro Obispo Mons. Sarlinga delegó al vicario general, Mons. Edgardo Galuppo, junto con el cura párroco de la catedral y demás sacerdotes y fieles laicos para la tradicional procesión náutica.

Procesión Náutica en el día de la Inmaculada Concepción
El pasado 8 de diciembre, partió del puerto de la Ciudad de Campana una procesión náutica encabezada por la Imagen de la Nuestra Señora Stella Maris hasta la escuela Nuestra Señora de las Islas, perteneciente al obispado de Zárate-Campana, ubicada en la intersección del canal Alem y el Rio Carabela.
En torno a las 09.00 hs del día miércoles, partió del puerto de la Ciudad de Campana la procesión náutica que se realiza todos los años para el Día de la Inmaculada Concepción. A partir de las 08.00 hs los fieles comenzaron a congregarse en el puerto esperando el arribo de la Imagen de Nuestra Señora bajo la advocación de Stella Maris. Dicha imagen pertenece, desde 1963, al Sindicato de Obreros Marítimos Unidos de Campana, a quienes se los invitó este año para llevar la imagen durante la procesión. Una vez llegada la imagen, se procedió a su entronización en uno de los barcos y se dió inicio al recorrido náutico.
Durante la procesión, que se llevó a cabo por el Canal Alem y el Río Carabelas, los fieles rezaron el rosario y entonaron cantos a la Virgen. La misma fue transmitida por canal 68 Banda Marina y en ocasiones por FM Santa María.
Después de más de una hora de viaje, las 4 embarcaciones de pasajeros que habían partido del puerto de la Ciudad de Campana, más las otras embarcaciones, lanchas y botes  que se habían ido sumando en el transcurso de la procesión, sumada la embarcación de Prefectura Naval Argentina que custodió y acompaño a la  columna de navíos en el recorrido náutico, arribaron al Centro de Formación Profesional Nº 402 Nuestra Señora de las Islas. Al llegar las embarcaciones, la Imagen de Nuestra Señora fue recibida por centenares de personas provenientes de diferentes sectores de las islas, así también como por alumnos, padres y personal de la institución, miembros del S.O.M.U, prefectura naval y fieles de la ciudad de campana, en su mayoría, que se habían trasladados al lugar para esta ocasión, muchos de ellos en las diferentes embarcaciones antes mencionadas.
Arribada la Imagen se procedió a otra peregrinación, pero esta ya no náutica, sino terrestre, que partió del muelle del Centro de Formación Profesional hasta la Imagen de Nuestra Señora de las Islas que se encuentra en un eucalipto nonagenario. La misma fue acompañada por cantos, coplas y oraciones.
Culminada la procesión se celebró la Santa Misa en la institución la cual estuvo acompañada de bautismos, comuniones y confirmaciones a cargo de Monseñor Edgardo Galuppo (Vicario General de la Diócesis). La Misa fue concelebrada por los presbíteros  Hugo Lovatto (Párroco de la Catedral) Lucas Martínez (Vicario de la Catedral y Capellán de la Escuela de Prefectura), Agustín Villa (Vicario de la Catedral) y Alfredo Meoniz (Párroco de Beata Teresa de Calcuta y Delegado Diocesano para los Inmigrantes, Itinerantes y Navegantes). Los cuales estuvieron asistidos durante la misma por el Seminarista Juan Errecalde y Agustín Troncoso (Joven de la Catedral).
La tradicional procesión la organiza cada año en conjunto el Centro de formación Profecional  y la Parroquia Catedral con su Pastoral de Islas y distintas personas e instituciones que colaboran.
A continuación de la misa, los centenares de personas que asistieron, compartieron un almuerzo y disfrutaron del resto del día junto al río.

lunes, 6 de diciembre de 2010

LA DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA SE PREPARA A CELEBRAR A LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE MARÍA VIRGEN


El próximo 8 de diciembre, juntamente con la tradicional procesión náutica en el Paraná de las Palmas, se celebran las Bodas de Plata de la parroquia de la Inmaculada Concepción en Maquinista Savio (localidad entre Escobar y Pilar) y el 5to. aniversario de la presencia de la comunidad “Cenacolo” de recuperación de tóxico-dependientes (en la Casa de Nuestra Señora de Luján, en Exaltación de la Cruz-Pilar). El Obispo Mons. Oscar Sarlinga presidirá las dos últimas celebraciones mencionadas, respectivamente a las 19 y a las 11. 
La Anunciación, de Goya
 Jesús, concebido por obra del Espíritu Santo y nacido de María Virgen

1. El Nombre de “Jesús” significa “Salvador”. Este mismo Jesús, que vivió treinta años en Nazaret, en Galilea, es el Hijo Eterno de Dios, “concebido por obra del Espíritu Santo y nacido de María Virgen”. Lo proclaman los Símbolos de la Fe, el Símbolo de los Apóstoles y el niceno-constantinopolitano; lo han enseñado los Padres de la Iglesia y los Concilios, según los cuales, Jesucristo, Hijo eterno de Dios, es “ex substantia matris in saeculo natus” (cf. Símbolo Quicumque, DS 76). La Iglesia, pues, profesa y proclama que Jesucristo fue concebido y nació de una hija de Adán, descendiente de Abraham y de David, la Virgen María. El Evangelio según Lucas precisa que María concibió al Hijo de Dios por obra del Espíritu Santo, “sin conocer varón” (cf. Lc 1, 34 y Mt 1, 18. 24-25). María era, pues, virgen antes del nacimiento de Jesús y permaneció virgen en el momento del parto y después del parto. Es la verdad que presentan los textos del Nuevo Testamento y que expresaron tanto el V Concilio Ecuménico, celebrado en Constantinopla el año 553, que habla de María “siempre Virgen”, como el Concilio Lateranense, el año 649, que enseña que “la Madre de Dios… María… concibió (a su Hijo) por obra del Espíritu Santo sin intervención de varón y que lo engendró incorruptiblemente, permaneciendo inviolada su virginidad también después del parto” (DS 503).

2. Esta fe esta presente en la enseñanza de los Apóstoles. Leemos por ejemplo en la Carta a de San Pablo a los Gálatas: “Al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer… para que recibiéramos la adopción” (Gál 4, 4-5). Los acontecimientos unidos a la concepción y al nacimiento de Jesús están contenidos en los primeros capítulos de Mateo y de Lucas, llamados comúnmente “el Evangelio de la infancia”, y es sobre todo a ellos a los que hay que hacer referencia.

3. Especialmente conocido es el texto de Lucas, porque se lee frecuentemente en la liturgia eucarística, y se utiliza en la oración del Ángelus. El fragmento del Evangelio de Lucas describe la anunciación a María, que sucedió seis meses después del anuncio del nacimiento de Juan Bautista (cf. Lc 1, 5-25). “ fue enviado el ángel Gabriel de parte de Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón de nombre José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María” (Lc 1, 26). El ángel la saludó con las palabras “Ave María”, que se han hecho oración de la Iglesia (la “salutatio angelica”). El saludo provoca turbación en María: “Ella se turbó al oír estas palabras y discurría qué podría significar aquella salutación. El ángel le dijo: No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios, y concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande y llamado Hijo del Altísimo… Dijo María al ángel: ¿Cómo podrá ser esto, pues yo no conozco varón? El ángel le contestó y dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra, y por eso el hijo engendrado será santo, será llamado Hijo de Dios” (Lc 1, 29-35). El ángel anunciador, presentando como un “signo” la inesperada maternidad de Isabel, pariente de María, que ha concebido un hijo en su vejez, añade: “Nada hay imposible para Dios”. Entonces dijo María: “He aquí a la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra” (Lc 1, 37-38).

4. Este texto del Evangelio de Lucas constituye la base de la enseñanza de la Iglesia sobre la maternidad y la virginidad de María, de la que nació Cristo, hecho hombre por obra del Espíritu. El primer momento del misterio de la Encarnación del Hijo de Dios se identifica con la concepción prodigiosa sucedida por obra del Espíritu Santo en el instante en que María pronunció su “sí”: “Hágase en mi según tu palabra” (Lc 1, 38).

5. El Evangelio según Mateo completa la narración de Lucas describiendo algunas circunstancias que precedieron al nacimiento de Jesús. Leemos: “La concepción de Jesucristo fue así: Estando desposada María, su Madre, con José, antes de que conviviesen se halló haber concebido María del Espíritu Santo. José, su esposo, siendo justo, no quiso denunciarla y resolvió repudiarla en secreto. Mientras reflexionaba sobre esto, he aquí que se le apareció en sueños un ángel del Señor y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir en tu casa a María, tu esposa, pues lo concebido en ella es obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo a quien pondrás por nombre Jesús, porque salvará a su pueblo de sus pecados” (Mt 1, 18-21 ).

6. Como se ve, ambos textos del “Evangelio de la infancia” concuerdan en la constatación fundamental: Jesús fue concebido por obra del Espíritu Santo y nació de María Virgen; y son entre sí complementarios en el esclarecimiento de las circunstancias de este acontecimiento extraordinario: Lucas respecto a María, Mateo respecto a José.
Para identificar la fuente de la que deriva el Evangelio de la infancia, hay que referirse a la frase de San Lucas: “María guardaba todo esto y lo meditaba en su corazón” (Lc 2, 19). Lucas lo dice dos veces: después de marchar los pastores de Belén y después del encuentro de Jesús en el templo (cf. 2, 51). El Evangelista mismo nos ofrece los elementos para identificar en la Madre de Jesús una de las fuentes de información utilizadas por él para escribir el “Evangelio de la infancia”. María, que “guardó todo esto en su corazón” (cf. Lc 2, 19), pudo dar testimonio, después de la muerte y resurrección de Cristo, de lo que se referí la propia persona y a la función de Madre precisamente en el período apostólico, en el que nacieron los textos del Nuevo Testamento y tuvo origen la primera tradición cristiana.

7. El testimonio evangélico de la concepción virginal de Jesús por parte de María es de gran relevancia teológica. Pues constituye un signo especial del origen divino del Hijo de María. El que Jesús no tenga un padre terreno porque ha sido engendrado “sin intervención de varón”, pone de relieve la verdad de que Él es el Hijo de Dios, de modo que cuando asume la naturaleza humana, su Padre continúa siendo exclusivamente Dios.

8. La revelación de la intervención del Espíritu Santo en la concepción de Jesús, indica el comienzo en la historia del hombre de la nueva generación espiritual que tiene un carácter estrictamente sobrenatural (cf. 1 Cor 15, 45-49). De este modo Dios Uno y Trino “se comunica” a la criatura mediante el Espíritu Santo. Es el misterio al que se pueden aplicar las palabras del Salmo: “Envía tu Espíritu, y serán creados, y renovarás la faz de la tierra” (Sal 103/104, 30). En la economía de esa comunicación de Sí mismo que Dios hace a la criatura, la concepción virginal de Jesús, que sucedió por obra del Espíritu Santo, es un acontecimiento central y culminante. Él inicia la “nueva creación”. Dios entra así en un modo decisivo en la historia para actuar el destino sobrenatural del hombre, o sea, la predestinación de todas las cosas en Cristo. Es la expresión definitiva del Amor salvífico de Dios al hombre, del que hemos hablado en las catequesis sobre la Providencia.

9. En la actuación del plan de la salvación hay siempre una participación de la criatura. Así en la concepción de Jesús por obra del Espíritu Santo María participa de forma decisiva. Iluminada interiormente por el mensaje del ángel sobre su vocación de Madre y sobre la conservación de su virginidad, María expresa su voluntad y consentimiento y acepta hacerse el humilde instrumento de la “virtud del Altísimo”. La acción del Espíritu Santo hace que en María la maternidad y la virginidad estén presentes de un modo que, aunque inaccesible a la mente humana, entre de lleno en el ámbito de la predilección de la omnipotencia de Dios. En María se cumple la gran profecía de Isaías: “La virgen grávida da a luz” (7, 14; cf. Mt 1, 22-23); su virginidad, signo en el Antiguo Testamento de la pobreza y de disponibilidad total al plan de Dios, se convierte en el terreno de la acción excepcional de Dios, que escoge a María para ser Madre del Mesías.

10. La excepcionalidad de María se deduce también de las genealogías aducidas por Mateo y Lucas.
El Evangelio según Mateo comienza, conforme a la costumbre hebrea, con la genealogía de Jesús (Mt 1, 2-17) y hace un elenco partiendo de Abraham, de las generaciones masculinas. A Mateo de hecho, le importa poner de relieve, mediante la paternidad legal de José, la descendencia de Jesús de Abraham y David y, por consiguiente, la legitimidad de su calificación de Mesías. Sin embargo, al final de la serie de los ascendientes leemos: “Y Jacob engendró a José esposo de María, de la cual nació Jesús llamado Cristo” (Mt 1, 16). Poniendo el acento en la maternidad de María, el Evangelista implícitamente subraya la verdad del nacimiento virginal: Jesús, como hombre, no tiene padre terreno.
Según el Evangelio de Lucas, la genealogía de Jesús (Lc 3, 23-38) es ascendente: desde Jesús a través de sus antepasados se remonta hasta Adán. El Evangelista ha querido mostrar la vinculación de Jesús con todo el género humano. María, como colaboradora de Dios en dar a su Eterno Hijo la naturaleza humana, ha sido el instrumento de la unión de Jesús con toda la humanidad.