martes, 9 de julio de 2013

Jornada Mundial de la Juventud, la Pastoral de Juventud y Vocacional de Zárate-Campana

Tomado de:  http://www.aica.org/

Zárate-Campana emite hoy un programa preparativo para la JMJ

Miercoles 3 Jul 2013
Campana (Buenos Aires) (AICA): Con el fin de dar a conocer a los peregrinos, voluntarios e interesados más detalles acerca de la Jornada Mundial de la Juventud, la Pastoral de Juventud y Vocacional de Zárate-Campana realizará hoy, miércoles 3 de julio, a las 19, una videoconferencia con jóvenes de Buenos Aires, Río de Janeiro y los Estados Unidos. Se trata de la primera emisión de un ciclo de microprogramas radiales destinados a comunicar las novedades del encuentro mundial que el papa Francisco mantendrá con los jóvenes y ayudar a los peregrinos y voluntarios a sus últimos preparativos. 
Con el fin de dar a conocer a los peregrinos, voluntarios e interesados más detalles acerca de la Jornada Mundial de la Juventud, la Pastoral de Juventud y Vocacional de Zárate-Campana realizarán hoy, miércoles 3 de julio, a las 19, una videoconferencia con jóvenes de Buenos Aires, Río de Janeiro y los Estados Unidos.
En una acción conjunta con la radio Santa María, cadena radial del obispado, los equipos diocesanos preparan microprogramas radiales destinados a comunicar las novedades del encuentro mundial que el papa Francisco mantendrá con los jóvenes y ayudar a los peregrinos y voluntarios a sus últimos preparativos.
“Camino a Río” será transmitido en vivo desde el canal de YouTube del obispado de Zárate-Campana y desde la web de la Cadena Santa María. Luego quedará grabado y disponible para ver en las mismas páginas web.
Asimismo, el domingo 7 de julio, el obispo diocesano, monseñor Oscar Sarlinga presidirá la misa de envío para los más de 120 peregrinos de esta jurisdicción eclesiástica que partirán rumbo al Brasil. La celebración será a las 11 en la cocatedral de la Natividad del Señor, en Escobar, y se invita a participar a familiares, amigos y miembros de la comunidad.
Celebraciones del seminario diocesano. El seminario diocesano San Pedro y San Pablo, de la ciudad de Campana, festejó este sábado 29 de junio sus fiestas patronales. Allí, monseñor Oscar Sarlinga celebró una misa a las 11, tras la cual compartió un ágape fraterno con los formadores y aspirantes al sacerdocio ministerial. También se sumaron los estudiantes del Instituto Superior Docente y Técnico San Pedro y San Pablo, religiosos, religiosas y laicos provenientes de diferentes ciudades de la diócesis, además de las familias de los seminaristas y amigos.+

sábado, 6 de julio de 2013

Síntesis de la Encíclica del Papa Francisco “Lumen fidei”

Tomado de: http://www.news.va
2013-07-05 Radio Vaticana
(RV).- “Lumen fidei” – La luz de la fe (LF) es la primera encíclica firmada por el Papa Francisco. Dividida en cuatro capítulos, una introducción y una conclusión, la Carta – explica el Papa – se suma a las encíclicas del Papa Benedicto XVI sobre la caridad y la esperanza y asume el “valioso trabajo” realizado por el Papa emérito, que ya había “prácticamente completado” la encíclica sobre la fe. A este “primera redacción” el Santo Padre Francisco agrega ahora “algunas aportaciones”.
Descarga aquí el texto completo de la encíclica
La introducción (No. 1-7) de la LF ilustra los motivos en que se basa el documento: En primer lugar, recuperar el carácter de luz propio de la fe, capaz de iluminar toda la existencia del hombre, de ayudarlo a distinguir el bien del mal, sobre todo en una época como la moderna, en la que el creer se opone al buscar y la fe es vista como una ilusión, un salto al vacío que impide la libertad del hombre. En segundo lugar, la LF – justo en el Año de la Fe, 50 años después del Concilio Vaticano II, un “Concilio sobre la Fe” – quiere reavivar la percepción de la amplitud de los horizontes que la fe abre para confesarla en la unidad y la integridad. La fe, de hecho, no es un presupuesto que hay que dar por descontado, sino un don de Dios que debe ser alimentado y fortalecido. “Quien cree ve”, escribe el Papa, porque la luz de la fe viene de Dios y es capaz de iluminar toda la existencia del hombre: procede del pasado, de la memoria de la vida de Jesús, pero también viene del futuro porque nos abre vastos horizontes.
El primer capítulo (8-22): Hemos creído en el amor (1 Jn 4, 16). En referencia a la figura bíblica de Abraham, la fe en este capítulo se explica como “escucha” de la Palabra de Dios, “llamada” a salir del aislamiento de su propio yo , para abrirse a una nueva vida y “promesa” del futuro, que hace posible la continuidad de nuestro camino en el tiempo, uniéndose así fuertemente a la esperanza. La fe también se caracteriza por la “paternidad”, porque el Dios que nos llama no es un Dios extraño, sino que es Dios Padre, la fuente de bondad que es el origen de todo y sostiene todo. En la historia de Israel, lo contrario de la fe es la idolatría, que dispersa al hombre en la multiplicidad de sus deseos y lo “desintegra en los múltiples instantes de su historia”, negándole la espera del tiempo de la promesa. Por el contrario, la fe es confiarse al amor misericordioso de Dios, que siempre acoge y perdona, que endereza “lo torcido de nuestra historia”, es disponibilidad a dejarse transformar una y otra vez por la llamada de Dios “es un don gratuito de Dios que exige la humildad y el valor de fiarse y confiarse, para poder ver el camino luminoso del encuentro entre Dios y los hombres, la historia de la salvación.” (n. 14) Y aquí está la “paradoja” de la fe: el volverse constantemente al Señor hace que el hombre sea estable, y lo aleja de los ídolos.
La LF se detiene, después, en la figura de Jesús, el mediador que nos abre a una verdad más grande que nosotros, una manifestación del amor de Dios que es el fundamento de la fe “precisamente en la contemplación de la muerte de Jesús la fe se refuerza”, porque Él revela su inquebrantable amor por el hombre. También en cuanto resucitado Cristo es “testigo fiable”, “digno de fe”, a través del cual Dios actúa realmente en la historia y determina el destino final. Pero hay “otro aspecto decisivo” de la fe en Jesús: “La participación en su modo de ver”. La fe, en efecto, no sólo mira a Jesús, sino que también ve desde el punto de vista de Jesús, con sus ojos. Usando una analogía, el Papa explica que, como en la vida diaria, confiamos en “la gente que sabe las cosas mejor que nosotros” – el arquitecto, el farmacéutico, el abogado – también en la fe necesitamos a alguien que sea fiable y experto en “las cosas de Dios” y Jesús es “aquel que nos explica a Dios.” Por esta razón, creemos a Jesús cuando aceptamos su Palabra, y creemos en Jesús cuando lo acogemos en nuestras vidas y nos confiamos a él. Su encarnación, de hecho, hace que la fe no nos separe de la realidad, sino que nos permite captar su significado más profundo. Gracias a la fe, el hombre se salva, porque se abre a un Amor que lo precede y lo transforma desde su interior. Y esta es la acción propia del Espíritu Santo: “El cristiano puede tener los ojos de Jesús, sus sentimientos, su condición filial, porque se le hace partícipe de su Amor, que es el Espíritu” (n. 21). Fuera de la presencia del Espíritu, es imposible confesar al Señor. Por lo tanto, “la existencia creyente se convierte en existencia eclesial”, porque la fe se confiesa dentro del cuerpo de la Iglesia, como “comunión real de los creyentes.” Los cristianos son “uno” sin perder su individualidad y en el servicio a los demás cada uno gana su propio ser. Por eso, “la fe no es algo privado, una concepción individualista, una opinión subjetiva”, sino que nace de la escucha y está destinada a pronunciarse y a convertirse en anuncio.
El segundo capítulo (23-36): Si no creéis, no comprenderéis (Is 07, 09). El Papa demuestra la estrecha relación entre fe y verdad, la verdad fiable de Dios, su presencia fiel en la historia. “La fe, sin verdad, no salva – escribe el Papa – Se queda en una bella fábula, la proyección de nuestros deseos de felicidad.” Y hoy, debido a la “crisis de verdad en que nos encontramos”, es más necesario que nunca subrayar esta conexión, porque la cultura contemporánea tiende a aceptar solo la verdad tecnológica, lo que el hombre puede construir y medir con la ciencia y lo que es “verdad porque funciona”, o las verdades del individuo, válidas solo para uno mismo y no al servicio del bien común. Hoy se mira con recelo la “verdad grande, la verdad que explica la vida personal y social en su conjunto”, porque se la asocia erróneamente a las verdades exigidas por los regímenes totalitarios del siglo XX. Esto, sin embargo, implica el “gran olvido en nuestro mundo contemporáneo”, que – en beneficio del relativismo y temiendo el fanatismo – olvida la pregunta sobre la verdad, sobre el origen de todo, la pregunta sobre Dios. La LF subraya el vínculo entre fe y amor, entendido no como “un sentimiento que va y viene”, sino como el gran amor de Dios que nos transforma interiormente y nos da nuevos ojos para ver la realidad. Si, pues, la fe está ligada a la verdad y al amor, entonces “amor y verdad no se pueden separar”, porque sólo el verdadero amor resiste la prueba del tiempo y se convierte en fuente de conocimiento. Y puesto que el conocimiento de la fe nace del amor fiel de Dios, “verdad y fidelidad van juntos”. La verdad que nos abre la fe es una verdad centrada en el encuentro con el Cristo encarnado, que, viniendo entre nosotros, nos ha tocado y nos ha dado su gracia, transformando nuestros corazones.
Aquí el Papa abre una amplia reflexión sobre el “diálogo entre fe y razón”, sobre la verdad en el mundo de hoy, donde a menudo viene reducida a la “autenticidad subjetiva”, porque la verdad común da miedo, se identifica con la imposición intransigente de los totalitarismo. En cambio, si la verdad es la del amor de Dios, entonces no se impone con la violencia, no aplasta al individuo. Por esta razón, la fe no es intransigente, el creyente no es arrogante. Por el contrario, la verdad vuelve humildes y conduce a la convivencia y el respeto del otro. De ello se desprende que la fe lleva al diálogo en todos los ámbitos: en el campo de la ciencia, ya que despierta el sentido crítico y amplía los horizontes de la razón, invitándonos a mirar con asombro la Creación; en el encuentro interreligioso, en el que el cristianismo ofrece su contribución; en el diálogo con los no creyentes que no dejan de buscar, que “intentan vivir como si Dios existiese”, porque “Dios es luminoso, y se deja encontrar por aquellos que lo buscan con sincero corazón”. “Quién se pone en camino para practicar el bien – afirma el Papa – se acerca a Dios”. Por último, la LF habla de la teología y afirma que es imposible sin la fe, porque Dios no es un mero “objeto”, sino que es Sujeto que se hace conocer. La teología es participación del conocimiento que Dios tiene de sí mismo; se desprende que debe ponerse al servicio de la fe de los cristianos y que el Magisterio de la Iglesia no es un límite a la libertad teológica, sino un elemento constitutivo porque garantiza el contacto con la fuente original, con la Palabra de Cristo.
El tercer capítulo (37-49): Transmito lo que he recibido (1 Co 15, 03). Todo el capítulo se centra en la importancia de la evangelización: quien se ha abierto al amor de Dios, no puede retener este regalo para sí mismo, escribe el Papa: La luz de Jesús resplandece sobre el rostro de los cristianos y así se difunde, se transmite bajo la forma del contacto, como una llama que se enciende de la otra, y pasa de generación en generación, a través de la cadena ininterrumpida de testigos de la fe. Esto comporta el vínculo entre fe y memoria, porque el amor de Dios mantiene unidos todos los tiempos y nos hace contemporáneos a Jesús. Por otra parte, se hace “imposible creer cada uno por su cuenta”, porque la fe no es “una opción individual”, sino que abre el yo al “nosotros” y se da siempre “dentro de la comunión de la Iglesia”. Por esta razón, “quien cree nunca está solo”: porque descubre que los espacios de su “yo” se amplían y generan nuevas relaciones que enriquecen la vida.
Hay, sin embargo, un “medio particular” por el que la fe se puede transmitir: son los Sacramentos, en los que se comunica “una memoria encarnada.” El Papa cita en primer lugar el Bautismo – tanto de niños como de adultos, en la forma del catecumenado – que nos recuerda que la fe no es obra del individuo aislado, un acto que se puede cumplir solos, sino que debe ser recibida, en comunión eclesial. “Nadie se bautiza a sí mismo”, dice la LF. Además, como el niño que tiene que ser bautizado no puede profesar la fe él solo, sino que debe ser apoyado por los padres y por los padrinos, se sigue “la importancia de la sinergia entre la Iglesia y la familia en la transmisión de la fe.” En segundo lugar, la Encíclica cita la Eucaristía, “precioso alimento para la fe”, “acto de memoria, actualización del misterio” y que “conduce del mundo visible al invisible,” enseñándonos a ver la profundidad de lo real. El Papa recuerda después la confesión de la fe, el Credo, en el que el creyente no sólo confiesa la fe, sino que se ve implicado en la verdad que confiesa; la oración, el Padre Nuestro, con el que el cristiano comienza a ver con los ojos de Cristo; el Decálogo, entendido no como “un conjunto de preceptos negativos”, sino como “un conjunto de indicaciones concretas” para entrar en diálogo con Dios, “dejándose abrazar por su misericordia”, “camino de la gratitud” hacia la plenitud de la comunión con Dios . Por último, el Papa subraya que la fe es una porque uno es “el Dios conocido y confesado”, porque se dirige al único Señor, que nos da la “unidad de visión” y “es compartida por toda la Iglesia, que forma un solo cuerpo y un solo Espíritu”. Dado, pues, que la fe es una sola, entonces tiene que ser confesada en toda su pureza e integridad, “la unidad de la fe es la unidad de la Iglesia”; quitar algo a la fe es quitar algo a la verdad de la comunión. Además, ya que la unidad de la fe es la de un organismo vivo, puede asimilar en sí todo lo que encuentra, demostrando ser universal, católica, capaz de iluminar y llevar a su mejor expresión todo el cosmos y toda la historia. Esta unidad está garantizada por la sucesión apostólica.
El capítulo cuarto (n. 50-60): Dios prepara una ciudad para ellos (Hb 11, 16) Este capítulo explica la relación entre la fe y el bien común, lo que conduce a la formación de un lugar donde el hombre puede vivir junto con los demás. La fe, que nace del amor de Dios, hace fuertes los lazos entre los hombres y se pone al servicio concreto de la justicia, el derecho y la paz. Es por esto que no nos aleja del mundo y no es ajena al compromiso concreto del hombre contemporáneo. Por el contrario, sin el amor fiable de Dios, la unidad entre todos los hombres estaría basada únicamente en la utilidad, el interés o el miedo. La fe, en cambio, capta el fundamento último de las relaciones humanas, su destino definitivo en Dios, y las pone al servicio del bien común. La fe “es un bien para todos, un bien común”, no sirve únicamente para construir el más allá, sino que ayuda a edificar nuestras sociedades, para que avancen hacia el futuro con esperanza.
La encíclica se centra, después, en los ámbitos iluminados por la fe: en primer lugar, la familia fundada en el matrimonio, entendido como unión estable de un hombre y una mujer. Nace del reconocimiento y de la aceptación de la bondad de la diferenciación sexual y, fundada sobre el amor en Cristo, promete “un amor para siempre” y reconoce el amor creador que lleva a generar hijos. Después los jóvenes: aquí el Papa cita las Jornadas Mundiales de la Juventud, en las que los jóvenes muestran “la alegría de la fe” y el compromiso de vivirla de un modo firme y generoso. “Los jóvenes aspiran a una vida grande – escribe el Papa -. El encuentro con Cristo da una esperanza sólida que no defrauda. La fe no es un refugio para personas pusilánimes, sino que ensancha la vida”. Y en todas las relaciones sociales: haciéndonos hijos de Dios, de hecho, la fe da un nuevo significado a la fraternidad universal entre los hombres, que no es mera igualdad, sino la experiencia de la paternidad de Dios, comprensión de la dignidad única de la persona singular. Otra área es la de la naturaleza: la fe nos ayuda a respetarla, a “buscar modelos de desarrollo que no se basen únicamente en la utilidad y el provecho, sino que consideren la creación como un don”; nos enseña a encontrar las formas justas de gobierno, en las que la autoridad viene de Dios y está al servicio del bien común; nos ofrece la posibilidad del perdón que lleva a superar los conflictos. “Cuando la fe se apaga, se corre el riesgo de que los fundamentos de la vida se debiliten con ella”, escribe el Papa, y si hiciéramos desaparecer la fe en Dios de nuestras ciudades, se debilitaría la confianza entre nosotros y quedaríamos unidos sólo por el miedo. Por esta razón no debemos avergonzarnos de confesar públicamente a Dios, porque la fe ilumina la vida social. Otro ámbito iluminado por la fe es el del sufrimiento y la muerte: el cristiano sabe que el sufrimiento no puede ser eliminado, pero que le puede dar sentido, puede convertirlo en acto de amor, de entrega confiada en las manos de Dios, que no nos abandona, y ser así “etapa de crecimiento en la fe y el amor”. Al hombre que sufre, Dios no le da un racionamiento que explique todo, sino que le responde con una presencia que acompaña, que abre un un resquicio de luz en la oscuridad. En este sentido, la fe está unida a la esperanza. Y aquí el Papa hace un llamamiento: “No nos dejemos robar la esperanza, no permitamos que la banalicen con soluciones y propuestas inmediatas que obstruyen el camino.”
Conclusión (N º 58-60): Bienaventurada la que ha creído (Lc 1, 45) Al final de la LF, el Papa nos invita a mirar a María, “icono perfecto” de la fe, porque, como Madre de Jesús, ha concebido “fe y alegría.” A Ella se alza la oración del Papa para que ayude la fe del hombre, nos recuerde que aquellos que creen nunca están solos, y que nos enseñe a mirar con los ojos de Jesús.
(MFB – RV).

sábado, 29 de junio de 2013

El Arzobispo Mons. Loris Francesco Capovilla (quien fuera secretario privado del Papa Juan XXIII) fue condecorado por la Fundación «Raoul Wallenberg».

Gracias por el envío a nuestro amigo el Sr. Baruj Tenenbaum. Por otra parte, el artículo que sigue nos informa que a fines de octubre, una sesión especial de la Knesset, el Parlamento israelita, será dedicada al recuerdo del Papa Juan XXIII. La mencionada Fundación «Raoul Wallenberg» ha hecho entrega, a tales efectos, de una cuidadosa documentación histórica, con la finalidad de que el Papa Roncalli pueda ser proclamado "Justo entre las naciones", como es sabido, título asignado a los no-hebreos que se han distinguido por salvar a judíos durante los horrores del nazismo. 
La consegna della medaglia della Fondazione Wallenberg all'arcivescovo Loris Francesco Capovilla (Foto by FotoBerg FotoBerg).
A fine ottobre, una sessione speciale della Knesset, il Parlamento israeliano, sarà dedicata al ricordo di Papa Giovanni XXIII.
Inoltre, la Fondazione internazionale «Raoul Wallenberg» ha consegnato una documentazione storica affinché Papa Roncalli sia proclamato «Giusto fra le nazioni», titolo assegnato ai non ebrei che si sono distinti nel salvare gli ebrei durante gli orrori del nazismo.
Lo ha annunciato, nella Casa del pellegrino a Sotto il Monte, Eduardo Eurnekian, presidente della Fondazione, durante la cerimonia di consegna di una medaglia speciale all'arcivescovo Loris Francesco Capovilla, già segretario particolare del Beato Papa Giovanni, con questa motivazione: «Per la sua vita dedicata a promuovere, tramandare e divulgare la memoria di Angelo Giuseppe Roncalli, divenuto Papa con il nome di Giovanni XXIII. Cinquant'anni di puro servizio e fedeltà»
Fra gli applausi, monsignor Capovilla ha stretto al petto la medaglia della Fondazione,che è una organizzazione non governativa fondata da Baruch Tenembaum, presente all'incontro, e dall'ex membro del Congresso degli Stati Uniti Tom Lantos, con il fine di sviluppare progetti che promuovano i valori di  solidarietà e coraggio civico che hanno animato l'opera dei salvatori della Shoah. — en Raoul Wallenberg Foundation.

sábado, 15 de junio de 2013

El Papa: Hay que dejar de estar a la defensiva y abrir las puertas




Ciudad del Vaticano, 14 junio 2013 (VIS).-Diálogo, discernimiento y frontera. Tres palabras que el Papa ha sugerido a los componentes de la Civilización Católica, a los cuales ha recibido esta mañana en audiencia, para ayudarles en su compromiso. 

”Vuestra fidelidad a la Iglesia -ha dicho el Papa- requiere ser duros contra las hipocresías, fruto de un corazón cerrado, enfermo. Pero vuestra labor principal no es construir muros sino puentes; se trata de crear un diálogo -primera palabra- con todos los hombres, incluso con aquellos que no comparten la fe cristiana, pero dan culto a otros valores y con aquellos que se oponen a la Iglesia y la persiguen de formas diferentes… Con el diálogo es siempre posible acercarse a la verdad, que es don de Dios y que así ambas partes se enriquezcan”. Papa Francisco ha reiterado que dialogar significa “estar convencido de que el otro tiene algo bueno que decir, dejar espacio a su punto de vista, a su opinión, a sus propuestas sin caer obviamente en el relativismo. Y para dialogar se necesita dejar de estar a la defensiva y abrir las puertas”.

El Santo Padre ha destacado a los presentes que el discernimiento espiritual -segunda palabra- es un tesoro de los Jesuitas con que se busca “reconocer la presencia del Espíritu de Dios en la realidad humana y cultural, la semilla ya plantada de su presencia en los eventos, en la sensibilidad, en los deseos, en las tensiones profundas de los corazones y de los contextos sociales, culturales y espirituales”.
Mencionando la figura de Matteo Ricci como modelo, Francisco ha recordado que es necesario tener abiertos el corazón y la mente, evitando la enfermedad espiritual de la referencia a sí mismo . “También la Iglesia cuando se comporta así, se enferma, envejece. ¡Qué nuestra vista, bien fija en Cristo, sea profética y dinámica hacia el futuro: de esta manera, seréis siempre jóvenes y audaces en la lectura de los acontecimientos!”.

El Santo Padre ha declarado que la fractura entre Evangelio y cultura es sin duda un drama. “Vosotros -ha dicho- estáis llamados a contribuir para sanar esta fractura que pasa a través de vuestros corazones y el de vuestros lectores. Este ministerio es típico de la misión de la Compañía de Jesús. Por favor, sed hombres de frontera -tercera palabra- con la capacidad que viene de Dios. En el mundo de hoy, sujeto a rápidos cambios y agitado por cuestiones de gran relevancia para la vida de la fe, es urgente un valiente compromiso para educar en una fe convencida y madura, capaz de dar sentido a la vida y de ofrecer respuestas convincentes a todos aquellos que están buscando a Dios. Se trata de sostener la acción de la Iglesia en todos los campos de su misión… ¡Ánimo, estoy seguro de que puedo contar con vosotros!”.

viernes, 7 de junio de 2013

La diócesis de Zárate-Campana festejó el día del periodista y del comunicador social y presentó la colecta anual de Caritas

Los periodistas celebraron su jornada y asistieron a la presentación oficial de la campaña de la colecta nacional de Cáritas en la diócesis de Zárate – Campana el jueves 6 de junio, en el colegio “María, Madre Nuestra” en la localidad de Manuel Alberti, partido de Pilar. Al encuentro asistieron mas de 400 personas, que fueron recibidos por la orquesta del colegio que interpretó algunos temas populares.
Entre los invitados se encontraban alumnos de sexto año del colegio “María, Madre Nuestra” y del terciario que funciona en el mismo establecimiento. Es por ésto que la jornada comenzó con la bienvenida de parte del Prof. Héctor Milla, director de dicho colegio, quien agradeció a todos su presencia y destacó el rol de la institución en la búsqueda vocacional de los adolescentes y jóvenes.
Al agasajo dedicado a los periodistas acudieron comunicadores de importantes medios nacionales, zonales y locales. Asimismo se hizo presente Héctor “Tito” Garabal, importante periodista, especialmente conocido por el ciclo “Claves para un mundo mejor” que conduce hace mas de 20 años en TV abierta nacional. El periodista, también responsable de Prensa de Cáritas Buenos Aires desde 1982, brindó una plática acerca de la necesidad de comunicar en “verdad, bondad y belleza”, como nos pide el Papa Francisco.
Tito Garabal destacó la importancia de la comunicación en la Iglesia y del ejemplo que en éste ámbito nos da el Papa Francisco, quien diariamente nos enseña a comunicar el Evangelio a todo el mundo con el modelo de vida cristiana. El periodista felicitó y agradeció la iniciativa del agasajo, junto con la presentación de la campaña de la colecta nacional de Cáritas en la diócesis de Zárate – Campana y el desarrollo éstas actividades en el marco de un colegio con sus alumnos como invitados especiales.


En éste marco fue presentada la colecta nacional de Cáritas en la diócesis de Zárate – Campana que se realizará el próximo 8 y 9 de junio. Para éste propósito se mostró a los invitados un corto que puede verse a continuación y fue filmado en barrios marginales de la ciudad de Zárate y pertenecientes a la Parroquia José Obrero, donde asistieron Mons. Oscar Sarlinga, obispo diocesano de Zárate – Campana, y Mons. Ariel Pérez, vicario general y vicepresidente de Cáritas en la diócesis. Allí se desarrollan importantes tareas de caridad de parte de toda la comunidad y gracias al importante compromiso de muchos hombres y mujeres de bien, con el acompañamiento del Padre Carlos Barbero. Los protagonistas del video contaron la tarea que realizan para mejorar la calidad de vida de los habitantes, especialmente de los niños y jóvenes mas necesitados, como el desarrollo de comedores, apoyo escolar, práctica de deportes, clases de danza, talleres de costura, de panificación, de odontología, etc.


El obispo Mons. Oscar Sarlinga, en sus breves palabras, dijo que nuestra sociedad, y cada uno de nosotros, necesitamos una “transfiguración” (y, con sencillez y comprensiblemente, explicó lo que eso significa). También señaló el ícono del tríptico de Aparecida haciendo referencia al “compartir en el discipulado”, todos, todos sin excepción, sin creernos más que nadie, sin competir con nadie.


Mons. Ariel Pérez, vicario general de la diócesis de Zárate – Campana y vice-presidente de Cáritas en ésa diócesis, recordó la experiencia de las inundaciones en San Antonio de Areco en 2009 y recordó que “Cáritas somos todos”, por lo que es necesario el compromiso de toda la iglesia en la “construcción del reino del amor”.
Finalmente, el diácono Francisco Liaudat compartió su experiencia de trabajo en Cáritas y resaltó que “hoy los jóvenes tienen varias ofertas al alcance de la mano, en la esquina, en la calle. Muchas de ellas deshumanizan, les roban la dignidad. Cáritas en el trabajo y fuerza del testimonio de los jóvenes, quiere ser respuesta desde el compromiso para transformar esa realidad.
Tras las palabras de despedida del periodista José Cuello, conductor del evento, los comunicadores invitados pudieron disfrutar de un ágape especialmente preparado por los mismos alumnos del colegio “María, Madre Nuestra” en agradecimiento por la importante labor que todos los días realizan en la búsqueda y comunicación de la verdad.”

Véase la noticia en portada, junto con fotografías, de la nueva página web
http://www.obispadodezaratecampana.org/

sábado, 1 de junio de 2013

Bendición mayólica Santa Florentina en vísperas Corpus Christi- Catedral de Campana



SANTA FLORENTINA Y SANTOS( Isabel Robol)
Óptica teológica y datos de la artista

Isabel Robol, (*Tandil 12 de agosto de 1916- + Buenos Aires 31 de diciembre de 2007) es la autora de la mayólica de Santa Florentina virgen, con sus hermanos los obispos Leandro, Isidoro y Fulgencio y el Papa San Gregorio Magno. En el empíreo, se recorta sobre celeste la silueta de Nuestra Señora de Guadalupe (ibérica). Toda la  vida de Isabel desde su llegada a Buenos Aires en 1940, trascurrió silenciosa y creativa, en el Taller Santa Teresita de las Hijas de Santa Ana, (Colegio Santa Ana), en  Libertador y Mendoza, ya dando vida a cerámicas, dictando clases, y acumulando experiencia en diversos viajes por Europa y Oriente. Expresionista y autodidacta, sus obras se exponen (VIA CRUCIS) en las catedrales de la  Nuestra Señora de la Asunción de  Avellaneda , Stella Maris( castrense), San Roque(Chaco) , y en el interior de la Catedral Primada de Buenos Aires, Santa Brígida de Suecia, al igual que su gemela en el externo de la calle 9 de julio ( Catedral de Campana). Diseño y diò origen a un estilo que caracterizó sus cerámicas en arte sacro o en obras ornamentales, dándole al Taller S.T. un sello inconfundibles. Sus mayólicas en azul y oro de Ntra.Sra. de Lujan presiden el capítulo de la Santa casa de Etchmiadzin( Patriarcado Armenio), como parroquias luteranas de Estocolmo, por iniciativa de los “Amigos de Santa Brígida de Suecia”.
La obra encomendada en algún momento por quien suscribe, muestra a la Santa Patrona, según la concepción del mural de Soldi, y los Santos Padres Hispanos y San Gregorio Magno, según un grabado flamenco sobre los campeones de la fe católica frente al arrianismo. San Gregorio Magno y la silueta de Virgen Guadalupana, aluden a la amistad de San Leandro con el Papa Gregorio, quien le habría regalado la imagen atribuida legendariamente al mismo San Lucas. Remitimos al Anuario Santa Brígida de Suecia XV aniversario, como a las ediciones del 10 de marzo de 2010 de La Autentica Defensa.  Se trata de una alusión  a la fidelidad de la Iglesia Hispana a la sede de Pedro, dato que no es menor en este año de la Fe, en la que dicha mayólica, fallecida la artista, me fuera donada por el Instituto de las Hijas de Santa Ana. Su bendición recaerá en las I Vísperas del “Corpus Chruisti 2013” a 10 años de la entronización de la mayólica de la calle 9 de julio, en idéntica solemnidad.

Néstor DANIEL VILLA