lunes, 21 de febrero de 2011

EL PADRE IGNACIO PERIES VISITÓ BARADERO Y CELEBRÓ MISA.

El padre Ignacio Peries, originario de Sri Lanka, actuante en la arquidiócesis de Rosario, visitó Baradero y celebró Misa.

La gestión fue realizada por el Secretario de Culto de la Nación, y S.E. Mons. Sarlinga accedió gustoso, a pedido también de S.E. Mons. Mario Maulión, arzobispo emérito de Paraná. El Obispo Mons. Oscar Sarlinga dijo que la presencia del Padre Peries en Baradero sería un bálsamo que ayudaría a curar heridas profundas de esa comunidad, en la que existen dos parroquias, Santiago el Apóstol y Nuestra Señora de Luján. Asimismo, el Obispo solicitó al Padre Fernando Fusari, cura párroco de Nuestra Señora de Luján, que se ocupara (en lo concerniente al ámbito eclesiástico) de la organización de la visita y encuentro con la comunidad católica, de común acuerdo con lo concertado por el Sr. Secretario de Culto, Emb. Olivieri, quien es originario de la ciudad de Baradero.

La nota de "Baradero te informa" es elocuente, y asimismo las fotografías, razón por la cual citando exactamente la fuente, la reproducimos en "Fenix civilización":

http://www.baraderoteinforma.com.ar

Sábado 19 de Febrero de 2011

El padre Ignacio nos bendijo con su presencia y su Fe.


Ayer viernes y ante unas 4000 personas ofició misa en Baradero el padre Ignacio Peries, cura sanador de Rosario.


El padre Ignacio llegó a nuestra ciudad invitado por el Secretario de Culto de la Nación, el baraderense Guillermo Oliveri.


El mismo sacerdote reconoció que no es su costumbre salir de su Parroquia Natividad, ubicada en las afueras de Rosario, pues cada fin de semana concurren unas 30000 personas de todas partes del país y el extranjero en busca de su presencia.


Por esas cosas vinculadas a la Fe, la visita del padre a Baradero fue una bendición porque que alguien tan requerido esté en nuestra ciudad y justamente en una semana como la que vivimos donde todos estamos golpeados por la muerte de Lucas Rotela, es casi milagroso.


Desde temprano y a pesar de la amenaza de lluvia, fue llegando la gente al anfiteatro, algunos con botellas de agua para ser bendecida, otros con fotos de familiares y lo enfermos que sin importar el esfuerzo o la dolencia, querían estar, querían encontrar en las manos del sacerdote la sanación.


A las 17 hs, en el altar armado sobre el escenario, comenzó la misa de la que participaron el padre, los párrocos de la iglesia Santiago Apóstol y la parroquia Nuestra Señora de Lujan y el diácono Carlos Roselló.

Estaban también presentes pero entre el público y cada uno por su lado el Secretario de Culto de la Nación Guillermo Oliveri y el Intendente Aldo Carossi.


De mirada penetrante, tez morena, una energía que supera lo natural y el idioma español con algunos defectos de acentuación por su origen Hindú, el Padre Ignacio en forma pausada habló en la homilía sobre la búsqueda de Dios, esa pregunta que nos hacemos ¿Dónde está Dios?, cuando en realidad está en todos lados, lo explicó con una simple metáfora contando la historia de un pez pequeño que vivía esperando conocer el océano, sin darse cuenta entre tanta agua que donde estaba era el océano pero no podía verlo. También habló de la cruz que cargamos cada uno de nosotros, pero que Dios compensa el peso de esa cruz con la gracia de Dios.


Las palabras del Padre Ignacio producen una sanación espiritual y dan mucha paz.


Bendijo a nuestra ciudad para que encuentre la paz y seguridad tan solicitada por los baraderenses.


Una vez finalizada la misa, dijo que nadie que lo quiera, se iba a ir sin su bendición e imposición de manos. Descendió y se acercó a la gente que organizadamente esperaba detrás de la baranda.


Miles de personas eran tocadas, bendecidas y abrazadas por el cura sanador, para luego recibir las indicaciones por parte de alguno de los muchos voluntarios que trabajan con él.


Apenas las personas eran tocadas, en muchas de ellas brotaban lagrimas y conmovidos se retiraban con una sensación tan especial como indescriptible. En todos los casos uno de los colaboradores apartaba a la persona y le indicaba lo que debía hacer para sanar, de acuerdo a la seña que le hacia el sacerdote.


En la larga fila se encontraba gente de Baradero, las localidades de la zona y hasta del extranjero que esperaban ansiosos la bendición.


La imposición de manos se extendió hasta las primeras horas de hoy sábado.


Baradero vivió un viernes distinto donde la Fe se apoderó de miles de almas, en esta misma ciudad que hace exactamente una semana lloraba el asesinato de un joven.


La convocatoria de este acto de la iglesia católica fue uno de los más masivos de los últimos tiempos.


Gracias Padre Ignacio!!!

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